Los almendros se llevan la palma en el terreno de estos cultivos con 50 hectáreas y le siguen por este orden unas exiguas ya 19 hectáreas de ciruelos, otras 19 de nectarinas y 9 de cakis
La fértil vega andujareña languidece y pierde fuelle
La pérdida de las huertas frenan la producción de los arraigados frutales, pese a que aún quedan vestigios