Apreciar ante el estrabismo
La sociedad iliturgitana en general, en sus riberas y apriscos vive en un oasis, se conforma con poca cosa a nivel colectivo. Está tan acostumbrada al asentimiento, al que piensen otros, al conformismo, que el desierto le parece huerto, los silencios música celestial y la soflama una razonada y agradecida caridad. Así la cosa, todo es Jauja en esta ciudad donde tirios y troyanos parecen, salvo obligadas posturas, una misma especie de mirada estrábica, y con problemas de de dicción, con respecto a cuestiones que en cualquier parte serían el norte de su brújula.