El artista Rafel Toribio exhibirá una recopilación de su obra en Córdoba
Trazos que se convierten en arte. El próximo mes de septiembre de nuevo será la ciudad de Córdoba la que albergue una exposición del pintor andujareño Rafael Toribio. Una ciudad a la que el artista siente verdadero encanto y en donde exhibirá una recopilación de sus obras. Será durante la segunda quincena en la prestigiosa sala Julio Romero donde el público podrá disfrutar de al menos 50 obras del artista.
IDEAL Andújar
Y en perspectiva, tiene el ofrecimiento de participar en una exposición colectiva en Manhatan, Nueva York, colaborando con una galería barcelonesa del 15 de diciembre al 15 de enero, aunque para los gastos del viaje y el transporte de las obras ha de reunir ciertos fondos, que es en lo que está trabajando.
Un artista al que no le gusta poner cara a sus creaciones para que el espectador interactúe con la obra y sea él quien imagine la escena y sus emociones. Un aspecto al que recuerda a Criado Solá, de quien aprendió en sus primeros años de instituto. Un intimista como el mismo se define: "intento alcanzar un sentido poético y emocional a través de la pintura. La capacidad de emocionar es lo que nos hace ser humanos. Lo que queda de la luz, el color es lo que busco, pintar la verdad".
En lienzo o en tablilla, acuarela, pastel o temple, cualquier técnica incluso el aguafuerte o la serigrafía no se resiste a Rafael Toribio. Un artista autodidacta que actualmente está viviendo una etapa prolífica, al menos en cuanto a la creación de obras se refiere. Trabaja con ahínco y dedicación desde su estudio situado en el pasaje de la Avenida Pablo Picasso en un encargo de la Congregación de las Monjas Trinitarias Contemplativas. Dos obras de grandes dimensiones 2,15x 2,15metros sobre la aparición de la Virgen a San Félix de Valois que ya tiene terminado y en una escena en donde el Santo Padre aprueba las reglas de la orden a San Juan de Mata y Felix de Valois.
En este espacio se agolpan más de 150 obras que esperan la mirada atenta del espectador. Retratos, escenas bíblicas, pero sobre todo paisajes que captan de forma maravillada la luz como si de un embrujo se tratara. Paisajes marinos y serranos, pasando por el Albaicíon de Granada o los jardines sevillanos del Generalife.
Sus trabajos siguen un denominador común, la horizontalidad. Tiene predilección por el mar, las vistas desde la playa como recuerdos de la bruma de Cádiz y del Bajo de Guía. Pero cuando el mar se diluye en tierra a dentro, el río completa sus trazos bajo la atracción de esa misma horizontalidad.
Niega la llegada inesperada de la inspiración. "No existe, hay que buscarla. En este oficio hay que ser constante y no temer a romper el comienzo de un cuadro con una idea. Lo que ayuda son los momentos sinceros del artista, aquellos en los que se crea sin complacer a los demás" apunta Toribio.
Después de una etapa de inactividad creativa marcada por su participación en política como concejal de cultura, festejos y juventud, está volcado en su faceta artística aunque denuncia que "en el panorama artístico e intelectual se abusa de la colaboración y de los encargos. A un fontanero no le ofreces un trabajo y cuando lo termina le dices que era para colaborar con la causa, ya te lo pagaré o que le viene muy mal pagarte en lo que has dedicado mucho trabajo, tiempo y esfuerzo".
En cuanto a la situación actual del arte, desde la perspectiva de la coyuntura económica, Rafael Toribio apunta que "la inversión en arte es una fuente económica en alza. En España los artistas estamos desprotegidos. Esperemos que con la reforma de la ley de mecenazgo nos igualemos al resto de Europa en cuanto a facilidades fiscales".
Impronta artística de renombre
Desde que vendió a los 14 años su primer cuadro, Rafael Toribio ha realizado obras para personalidades destacadas o que se encuentran en destinos muy lejanos. Entre ellos destaca un regalo que realizó el Consejo Superior de Cámaras a S.A.R. el Principe de Asturias en el que se retrataba junto a S.M. El Rey Don Juan Carlos y Don Juan, todos con el uniforme de gala de la marina española. Un retrato que realizó la infanta Cristina da la bienvenida al hotel del mismo nombre de la capital jienenense. Además, ha realizado bellos y exóticos trampantojos como encargos en Bareim o Nueva York.