Summer Memories
Era ligera la brisa que soplaba aquella brillante noche. El azul de la mar peinaba sus olas con cabellos de oro. Se veían los veleros a lo lejos y se distinguían las siluetas de sus tripulaciones, alguien comentó que la regata llegaba a su fin, el puerto les esperaba. En la Escollera, donde siempre me acompaña esa Orden Tercera, estuvimos también durante la misma jornada, al mediodía, cuando la gente, a esa hora, sacia su apetito con las estupendas viandas del lugar.