La poca rentabilidad y la falta de relevo generacional condenan a la producción de frutales en la zona
La producción y manufacturación de los frutales (con tanto arraigo en su día, por la fertilidad de las huertas de la vega) va camino de su desaparición. Uno de los hortelanos ya jubilados de la zona de La Isla, Antonio Guerrero, señala que se está perdiendo su cultivo, "porque la gente no se interesa y nadie ya viene por aquí y la fruta se está perdiendo", lamenta. La zona de La Isla ha sido hortelana de toda la vida y el monumento del hortelano que se ubica en las cercanías atestigua el carácter labriego de las gentes que pueblan la zona de La Isla. Apenas quedan 25 hectáreas de frutales y como señala otro conocido agricultor de la zona,