La poca rentabilidad y la falta de relevo generacional condenan a la producción de frutales en la zona

La producción y manufacturación de los frutales (con tanto arraigo en su día, por la fertilidad de las huertas de la vega) va camino de su desaparición. Uno de los hortelanos ya jubilados de la zona de La Isla, Antonio Guerrero, señala que se está perdiendo su cultivo, "porque la gente no se interesa y nadie ya viene por aquí y la fruta se está perdiendo", lamenta. La zona de La Isla ha sido hortelana de toda la vida y el monumento del hortelano que se ubica en las cercanías atestigua el carácter labriego de las gentes que pueblan la zona de La Isla. Apenas quedan 25 hectáreas de frutales y como señala otro conocido agricultor de la zona,

La poca rentabilidad y la falta de relevo generacional condenan a la producción de frutales en la zona

JOSÉ C. GONZÁLEZ

Luis Santamaría (a la sazón delegado local de UPA) ha tenido que plantar olivos, porque dice que los ciruelos ya no son rentables. Otra de las causas de la caída de la producción es el envejecimiento de la población de este entorno.

Guerrero lleva desde el año 1957 viviendo en la Isla y recuerda como ha plantado tomates, legumbres y patatas "esta situación tan mala nunca la ha conocido". Luis Santamaría ahonda en la pérdida de rentabilidad de las ciruelas, "llevamos dos o tres años que no tienen aceptación, porque los gastos son mayores de lo que cuesta la fruta cuando la llevamos a una cooperativa hortofrutícola y fruteros de Sevilla y de Murcia se lleva la fruta de aquí y no la pagan" , constata Santamaría. Señala que en la zona de La Ropera y del Sotillo han existido muchas hectáreas de ciruelos, pero anuncia que llegará el día en que se tengan que arrancar todos.

El responsable de la Unión de Pequeños Agricultores en la zona, señala que la zona de La Isla y su entorno (conocida como la huerta de Andújar) abastecía a toda la comarca, "nos hemos quedado sin nada con la llegada de las grandes superficies y ahora tenemos unos pocos huertos familiares, y no te dan nada". Unas 70 familias vivían antes de la zona de la huerta, ahora apenas quedan dos o tres, que van a la plaza. Las ríadas también se han llevado adelante el sudor de mucha de estas familias.

Enrique Linares, exgerente de la Sociedad Cooperativa Andaluza Frutícola Valle del Guadalquivir, indica que este año ha tenido que cerrar el recinto por la escasa rentabilidad de la ciruela, porque además ha sufrido la competencia de estos frutales como el paraguayo, la nectarina y el albaricoque, "algunos agricultores de la zona se han tenido que reconvertir a estos productos, lo que pasa es que ya tienen competencia de otras zonas", remarca. Linares también denuncia que marchantes de otros lugares de España se llevan la fruta y no la pagan. Sostiene que apenas quedan 100 hectáreas de frutales, cuando tenían un gran arraigo en la zona, "ahora son pocas las familias que se dedican a esto y lo hacen de forma secundaria", especifica.

El PSOE presentó en el último pleno una propuesta que al final contó con el apoyo de la Corporación. Solicita a la CHG la cesión de terrenos aledaños a La Ropera, para que puedan utilizarse como huertas y puedan complementar la economía de familias que están pasando por una situación delicada. Es una demanda de familias de La Ropera que quieren la puesta en valor de las tierras de la chopera.

 

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