Aventando la primavera
La ciudad ha sacado de la cómoda esa blusa de escotado acantilado y esas enaguas blancas que siempre se pone cuando el tiempo huele a rosas y a primerizas damas de noche. Y es que es primavera, que en Andújar es decir mucho, y la ciudadanía se pone alas y sabe como nadie entregarse a la vida. En estas fechas, especialmente, de prólogo de las efusiones, es cuando se puede contemplar el espacio urbano, las vegas, las campìñas y las sierras iliturgitanas en toda su magnitud.