La Pastora
Se celebra la fiesta de pentecostés de la Divina Pastora, advocación que los Capuchinos trajeron a la ciudad de la mano de fray Isidoro de Sevilla y especialmente de fray Diego José de Cádiz, emplazados en lo que fuera aquella ermita lazareto que era portal, principio y fin del núcleo urbano. Luego la desamortización dejó lo que ya era importante iglesia al albur secular de sus nuevos patronos, hasta que los vicencianos padres Paules se hicieron cargo religioso de la misma. Ya bien entrados los años sesenta, con el padre Vita al frente el lugar se convertía en parroquia.