En tus ojos anidan golondrinas
En tus ojos anidan golondrinas. Las veo salir de mañana, cuando sonríes y los abres compitiendo con la luminosidad del sol naciente. Las veo entrar, entre dos luces, cuándo el sueño te vence y dices adiós al mundo. ¡Pero sé que tu cora-zón guarda, encadenado, al perro de la ira! ¡Tengo pánico a que te sueltes el pelo! ¿Acaso se puede temer y amar al mismo tiempo? Te quiero.