La Virgen que concede la gracia a sus fieles

Virgen de la Cabeza a su paso por la Ciudad de las Carretas. /J. C. G.
Virgen de la Cabeza a su paso por la Ciudad de las Carretas. / J. C. G.

Un tiempo radiante presidió una romería donde se ha invitado a vivir la fe renovada en el año de la Misión

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ CERRO DEL CABEZO CORRESPONSAL

La Romería de la Virgen de la Cabeza ha mostrado ese lado íntimo que une a miles y miles de personas y devotos que buscan su consuelo en los duros golpes que da la vida y que consiguen superar a base de tesón, fe y esperanza que concede la Virgen a quienes buscan su refugio en el tormento. No en vano, lleva en su regazo a ese divino Hijo que hace unos días padeció el suplicio de la cruz que se tornó en el gozo de la Resurrección.

Este año ha regalado unos días espléndidos para deleite de cofrades y romeros y ha enseñado la madurez y un fervor de una hermana mayor, Eva Soto, y su familia, quienes han dado un ejemplo de ilusión, fe y ha conmocionado al estamento romero. Su fiel exponente ha sido la hija de la hermana mayor, Eva Vázquez, que ha ejercido el cargo con gallardía y contagiando la ilusión que la hermana mayor ha transmitido a los suyos desde el hospital. El marido de la hermana mayor, el presidente de la Cofradía Matriz, Manuel Vázquez, asistió ayer a la procesión y recibió ayer el cariño y apoyo del estamento romero.

El accidente con el caballo y todo lo que ha sucedido después representa una gota (que ha impactado) en el océano de profundo fervor (íntimo y universal) que ha escrito historias que rebasan las fronteras de lo razonable. La Romería si regaló ayer un día esplendente a diferencia de los últimos años (las elecciones restaron algo de afluencia) y las cofradías y devotos gozaron de una jornada romera con las que se sueña, aunque por momentos el sol apretó, aunque unas ligeras brisas amortiguaron el calor que quiso imponerse. La devoción ha testificado toda su dimensión incluso en un día donde se pudo disfrutar de la procesión sin los apretones de antaño, aunque sí hubo bullicio en determinados momentos.

Las cofradías filiales y los romeros iban subiendo las calzadas ya en las primeras horas de la mañana para esperar la salida de la Virgen, que ayer vistió un manto rojo de terciopelo que fue donado a la Virgen por el hermano mayor Lázaro Palomares en el año 1961. Los anderos la mecían con mimo y pasión dentro del templo (en medio de los vítores enfervorizados) tras una noche de duermevela, pasión y hermandad. «Es un sentimiento poder cogerla y llevarla en los hombros y le pedimos por los seres queridos que tenemos alrededor», explicó el tosiriano Javier Albolafia, quien lleva 25 años debajo de las andas. Cada año se conoce a más gente debajo de las andas, como dijo. La imagen salió del templo bajo el volteo incesante de las campanas, la lluvia de pétalos y cobijada por los jóvenes trinitarios Manuel García López y José Borja Gómez. Allí la esperaba como todos los años, Antonio el vecino de Alcalá la Real (su cofradía está en el escalafón de las más antiguas) que no falta desde el año 1982 a su cita anual con la Virgen porque como admitió que le concedió algunos deseos. «Es una Virgen muy sencilla y que llena de verdad», dijo.

Manuel Gómez, abanderado de la cofradía de Arjonilla, lleva viniendo hace más de 20 años. Fue hermano mayor con su madre en el año 2000. Ayer le quiso rendir un homenaje al fallecer el verano pasado. El obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez, definió en su homilía todas esas sensaciones y enmarcó la Romería en la Misión Diocesana «la Virgen de la Cabeza os ha enseñado hoy el camino del encuentro con su hijo Jesucristo». No obvió que el cristiano debe de padecer sufrimientos, antes de la recompensa. Animó a los asistentes a que recordaran la peregrinación gozosa de este domingo.

¿Será la última romería sin el agua no potable?

Las cofradías filiales han procesionado por el cerro en medio del fervor de la multitud. La Virgen se paró en las casas de las cofradías de Jódar y Lopera, que se encuentran de reforma. Recibieron la hospitalidad de las peñas romeras y una de las filiales, la de Málaga fue recientemente protagonista por el incendio de su casa, que devastó buena parte de sus dormitorios, pero sus cofrades han podido disfrutar de esta Romería como siempre «cuando uno llega aquí se le quita todo», declaró Rosa Cachinero, la próxima hermana mayor de la filial malagueña y hermana del actual presidente, Rosa Cachinero quien confesó que tras el siniestro que sufrieron el pasado día 10 de abril «nos hemos dado cuenta que solo hay una hermandad, la Virgen, que ha motivado todo el apoyo que hemos recibido», dijo.

Posiblemente será la última romería sin agua no potable, porque el proyecto ha vuelto a recibir un revés al quebrar la empresa. En breve se abrirá otro proceso de licitación. Salvo los accidentes a caballo de la hermano mayor y de un vecino de Andújar, y a falta de hoy, no se recuerda una romería con tan pocas asistencias. Puede ser un año histórico, si se consuman los deseos de una bajada a Andújar.