50 años otorgando las mejores fragancias

  50 años otorgando las mejores fragancias
  • La jornada del Jueves de Romería empujó a vecinos y visitantes a vivir de una forma intensa y pasional los días culminantes de la devoción, que en la tarde noche de ayer se vistió de sus mejores fragancias con la ofrenda de flores. Es el acto más íntimo y más local de una Romería universal, porque la ciudadanía y nativos que acuden a estos días desbocados por la llamada de la Virgen, depositan las flores de lo mejor del arriate de su corazón y deseos e esa inmenso jardín que es el escenario de la Plaza de España, presidida por la imagen de la Virgen de la Cabeza, reina de los corazones de una 'andujanía' que suspira y se desvela por su 'Morenita del alma'.

Este año 2016 se cumplen 50 años del inicio de la ofrenda de flores en la Romería. Fue en el año 1966 y en la misma plaza de España donde se inició este rito que perdura y se acrecienta con el paso de los años. En el año 1982, esta ofenda floral se trasladó a la ermita de la calle Ollerías y en el 2008 (en los prolegómenos del año Jubilar) regresó al mismo corazón de la plaza de España.

Antes del inicio de la ofrenda de flores, se procedió al multitudinario y fervoroso traslado de la imagen de la Virgen de la Cabeza que se venera en la ermita de la calle Ollerías hasta el escenario de la fachada del Ayuntamiento. Al declinar la tarde se inició la ofrenda floral, donde los colegios y las integrantes de las residencias fueron los primeros depositarios de las flores. Después llegaron los colectivos sociales y deportivos, para dar paso, al cernirse la noche, a las peñas romeras y marianas. Todos sus integrantes estuvieron ataviados con sus trajes de curro, ellos, y de gitanas, ellas. Andújar fue anoche fiesta, fe y algarabía y un traje de volantes convertido en jirones y piropos.

Banderas

La ciudad vivió por la mañana un emotivo día de convite de banderas, que se acercaron al colegio de San Rafael, a la plaza de Abastos, a la residencia San Juan de Dios, al centro de Día y a los colegios Virgen de la Cabeza e Inmaculada Lasalle. En estos recintos se viven todos los años momentos tiernos y entrañables que quedan grabados por siempre para los asistentes.

Fueron la procesión de los niños y niñas en San Rafael, los besos al cetro del hermano mayor en la plaza de Abastos, los pasodobles en San Juan de Dios, la actuación de la rondalla Pedro Cabello en el Centro de Día y el tremolar fervoroso de las banderas en los colegios. Junto a los sones de la banda Maestro Amador, los 'vivas' clamorosos de los hermanos mayores Guillermo Cervera y Ana María Gómez (que se han ganado la admiración de su pueblo por su cercanía y gentileza) y el crujir de los cohetes, estuvieron los alumnos del colegio Capitán Cortés, con su cortejo de tambores y cohetes.

Ayer impactó en la jornada matutina de banderas el discurso de la directora Lola Ginel, muy apegado a la triste actualidad que se viven hoy en día. Demandó que el infinito y misericordioso manto de la Virgen de la Cabeza aportase luz a una ciega Europa con el problema de los refugiados. Fue muy aplaudida.