ASPECTO QUE PRESENTABA ESTE VIERNES LA PLAZA DE ESPAÑA.

Pero los romeros mantienen esa ilusión renovada y desbordante por el encientro con La Morenita

Un día de decepción en la romería del reencuentro y la alegría

La suspensión de la recepción de cofradías supuso un mazazo en la romería de la ilusión

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

La lluvia, que ha irrumpido de lleno en la jornada del Viernes de Romería, impregnó de decepción a los vecinos y visitantes que anhelan con un ánimo rebosante y pleno de fe un reencuentro con la Romería y esa 'virgen morena y serrana' que aman desde lo más hondo de los tuétanos de su piel.

Esa riada desbordante de gente y esos vivas lanzados con una exclamaciones y emociones exacerbadas del pasado jueves en la ofrenda de flores, se desvanecieron en un viernes romero atípico, desprovisto del recibimiento fraternal a las cofradías filiales en la ciudad. Pero el contacto directo mañana con la 'Morenita' en su sacral cerro, mantiene intacta esa ilusión renacida.

Antonio Garrido Oliver es un iliturgitano que ha desempeñado su labor profesional durante 47 años en el Ejército del Aire de Zaragoza. Llevaba 15 años sin venir a la Romería de la Virgen de la Cabeza y este reencuentro le ha producido «sensaciones agradables». Ahora planea quedarse en su ciudad natal, «tras dar vueltas por el mundo», como admitió. Garrido se extrañó de la suspensión de la recepción de cofradías, «aquí siempre con buen y mal tiempo han entrado las cofradías y han subido los caballos al Cerro, porque son unas fiestas por y para el pueblo», atajó. Antonio Garrido ha venido con su cuñado a pasar la Romería, pese a la jornada deslucida de ayer.

Rosa, como Antonio y mucha gente, se acercó ayer hasta la Plaza de España, para apreciar el descomunal panel de flores dedicado a la Virgen de la Cabeza y que los miles de devotos depositaron en la intensa y pletórica tarde-noche de jueves. Aparte de la suspensiones de las romerías, como en estos dos últimos años por pandemia, no recordaba que se quitara de la agenda romera un importante acto como es la tradicional recepción de cofradías del viernes. Eso sí, este domingo piensa subir al Cerro a ver a su Virgen de la Cabeza, «aunque diluvie, porque hemos estado dos años sin Romería y eso es mucho tiempo», reconoció esta devota.

Deseos

Miguel Alcalá está deseoso de vivir una nueva Romería, porque hace tres años que no celebraba. «Lo que pasa es que el tiempo nos ha jugado una mala pasado». Vio lógico que se suspendieran los actos de ayer, «con la lluvia no podemos enseñar nada del pueblo y seguro que las cofradías han sido las que más la han sentido, pero el tiempo es el que manda», espetó. Alcalá sube todos los fines de semana al Santuario, pero confesó que la visita del domingo romero será especial, porque por fin verá a la Virgen en su Romería.

Teresa disfrutó de lo lindo de la ofrenda del jueves, pese al frío que pasó cuando llegó la noche, pero no pudo ocultar su pena tras la suspensión de los actos de ayer que la vio razonable, «me hubiera encantado ir a las Vistillas a recibir a las cofradías», reconoció. Mari Carmen, natural de Andújar y afincada en Huelva, ha regresado a vivir la romería que no se perdía, pese a que ayer pasó el trance de su no celebración.Teresa y Mari Carmen van a pedir a la Virgen que se acaben todos los males y desgracias.