Concierto de la banda 'Pasión de Linares'. / cofradía gran poder andújar

El programa Otoño Cofrade empieza a tener un gran calado en Andújar

La ciudadanía y el mundo de las hermandades responde con su gran respaldo a las primeras actividades con bandas de pedigrí

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ LORENTE ANDÚJAR

Las primeras actividades programadas dentro del Otoño Cofrade están obteniendo una gran respuesta y aceptación. «Desde que empezó con el concierto de La Cigarreras el pasado día 17 de octubre, el mundo de las cofradías de la ciudad están de enhorabuena, porque están disfrutando de una programación de enjundia», comenta uno de los integrantes de la comisión organizadora, Carlos Toribio. Una de las misiones era la de generar actividad a unas agrupaciones que languidecieron por culpa de la pandemia del coronavirus.

La comisión organizadora de este programa se puso manos a la obra en abril cuando conoció las ayudas de la Consejería de Cultura al Arte Sacro. «Aquí se unen los actos programados en el seno de la Agrupación y los que organizan las hermandades a nivel individual han propiciado esta propuesta de una gran calidad y se ha visto que ha tenido una gran respuesta».

Esta filosofía ha permitido que a la ciudad venga los más granado del mundo de la música cofrade Andalucía y ha dejado como resultado las marchas que la Sociedad Filarmónica de Jaén y la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Linares han compuesto a la Hermandad del Buen Remedio y la Cofradía del Gran Poder, respectivamente. Al elenco se van a sumar en próximas fechas la prestigiosa Sociedad Filarmónica de Salteras el coro 'Llama Amor Viva' del convento de San Juan de la Cruz y el grupo de Cámara Sacra de Sevilla.

Apuesta por lo local

El Otoño Cofrade también apuesta por el talento local con los conciertos de la banda Maestro Amador y la orquesta de cámara Matisse, formada por integrantes de Córdoba y Andújar, con sede social en la ciudad iliturgitana. «Además tenemos una oferta variada para todos los gustos y públicos de distintas edades», concluye Toribio.