La historia de Andújar y su amor con el atletismo, germen de la posible y cercana caída de una mítica marca

Rojas posa con su marca de 15, 41 al final de la prueba impresa en el electrónico. / RAFA MARTÍNEZ/
Rojas posa con su marca de 15, 41 al final de la prueba impresa en el electrónico. / RAFA MARTÍNEZ

La saltadora venezolana Yulimar Rojas, quedó cerca en el Memorial de Atletismo Francisco Ramón Higueras de superar el récord mundial de triple salto, en poder de la ucraniana Inessa Kravets desde el año 1995

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZANDÚJAR

El atletismo será recordado por los amantes del deporte por récords míticos por su larga y extensa vigencia en el tiempo, que aunque se pulverizaron, han quedado ya grabados para siempre dentro de la memoria colectiva.

El velocista italiano Pietro Menea mantuvo durante décadas sus 19, 72 en 200 metros lisos. Sergei Bucka eclosionó el mundo de la pértiga al superar los seis metros y si hay alguno que impactó y emocionó fue el salto de 8, 90 de Beamon en México 68, unas olimpiadas que pasaron a la historia, por lo que se vivió dentro y fuera de los estadios por la revolución que se implantó en la sociedad mundial y que dejó su impronta en aquellas célebres olimpiadas.

Todavía hay un récord mundial que no se ha asaltado. Corresponde a la saltadora ucraniana Inessa Kravets que en el año 1995 llegó hasta los 15, 50 en triple salto. Hasta la fecha no se ha pulverizado, pero anoche en una calurosa noche de feria de un día 6 de septiembre se pudo asaltar en Andújar, ciudad que empieza a recobrar su idilio por el atletismo que pudo perder. Su memorial Francisco Ramón Higueras, ahora con el añadido Meeting Internacional 'Jaén Paraíso Interior' se labró un prestigio que dejó huella en atletas de renombre como Ana Fidelia Quirot, Sandra Myers, Reyes Estévez, Alberto García, Pancorbo y Fermín Cacho, entre otros ilustres atletas. A este último le cambió la vida. A la par surgió un club de atletismo, el Antorcha, que aún mantiene la llama que prendió el añorado Pedro Ramos y que no ha dejado de proporcionar campeones.

Recuperada esta prueba y a la espera de ver de nuevo las gradas abarrotadas, ha sido testigo de una marca descomunal, la que alcanzó anoche la venezolana Yulimar Rojas, una campeona mundial y subcampeona olímpica, a la que le ha atrapado ese ambiente tan especial y de calor que Andújar vive son atletismo y que no se ha quebrantado porque mantiene su idilio. Ese clima también llegó muy hondo a su entrenador, todo un emblema en el salto como Iván Pedroso.

La prueba empezó sin transcendencia, con varios saltos nulos. Después llegó al 15, 03 que le bastaba con una victoria holgada. Pero ambos tenían la cita de Andújar en rojo para derribar un récord de los que perduran. La hazaña estuvo cerca, en el útimo salto alcanzó los 15, 41, (segunda marfa mejor de la historia) pero Andújar fue el lugar donde empezó a labrarse la caída de otra gran marca.

La cercana gesta empezó a cimentarse en una ciudad como Andújar donde donde se ha rescatado aquellos días de rosas que la pudieron marcar para siempre las espinas... Y además el Memorial regresa a su cita de septiembre, mes que lo catapultó. Puede tener su trasncendencia el duelo que libraron en martillo Javier Cienfuegos y el jienense Alberto González, que los puede catapultar de cara al futuro.