Un total de 216 ejemplares y 76 cachorros se han datado en la franja entre Andújar y la vecina Cardeña

La Sierra de Andújar abandera el crecimiento del lince ibérico

Los datos aportados ayer por la Junta y el trabajo de campo de una fundación corroboran el éxito del trabajo realizado en la zona

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

La Consejería de Desarrollo Sostenible atestigua que la población del lince ibérico en Andalucía ha logrado en 2020 un récord de ejemplares, que refuerza a la comunidad como referente en la conservación de esta especie emblemática.

El censo de 2020 elaborado por el Proyecto Life Lynxconnect, que lidera la Junta de Andalucía, señala que la población del lince ha crecido un 10,7% hasta contabilizarse 506 ejemplares distribuidos por una superficie que supera los 1.600 kilómetros cuadrados. Esto supone un incremento de 49 linces con respecto a las cifras de 2019.

Los enclaves naturales de Andújar- Cardeña son los que albergan un mayor número de efectivos. El número de hembras reproductoras se mantiene estable desde 2011 entre los 50 y los 60 ejemplares, aunque la productividad se ha incrementado en 2020 significativamente respecto a la media de los últimos 10 años, lo que ha supuesto llegar a máximos históricos con un total de 216 ejemplares y 76 cachorros en esta zona.

Estos datos están corroborados por la Fundación CBD-Habitat que trabaja en la protección del lince ibérico. Hace dos décadas se creó con la intención de velar por la conservación del patrimonio natural, ante la grave crisis de la pérdida de la biodiversidad y de extinción de muchas especies, actuando en primera línea directamente sobre el territorio. La Fundación CBD-Habitat gestiona recursos procedentes de administraciones públicas y, en menor medida, fundaciones y empresas. Es una entidad sin ánimo de lucro. «El 100% de sus fondos se invierten en conservación y el 90% directamente sobre el terreno », afirma su directora, Nuria El Khadir.

Mejora

La responsable de esta fundación confirma los datos que evidencian la mejora de la situación del lince ibérico, que pasó en 2015 de la categoría En Peligro Crítico a la categoría En Peligro. CBD Habitat trabaja por salvar a especies que se encuentran al filo de la extinción y recuperar sus entornos naturales para la continuidad de la vida en el planeta. Su filosofía es la de potenciar la economía local con buenas prácticas de ganadería, agricultura, caza y pesca que sean sostenibles con el medio ambiente y contribuyan a la mejora de estas especies, y además puedan ser económicamente rentables. Su labor se centra en la concienciación a los habitantes locales sobre los beneficios económicos, sociales y culturales de habitar un entorno ambientalmente bien conservado.

Sus acciones principales han consistido en el aumento del 29% de parejas de águila imperial presentes en fincas custodiadas por la Fundación CBD-Hábitat (27 parejas de águilas), en el incremento del 30% de parejas reproductoras de buitre negro en las fincas (de 86 a112 parejas), la subida de la renta de explotaciones ganaderas de 2.500 euros de media al año, una mayor sensibilización y colaboración de los ciudadanos y representantes políticos de administraciones locales, de cuya actuación depende la protección de espacios y las especies

Esta Fundación ha firmado 600 acuerdos (49 fincas con potencial presencia de lince y águila y 551 explotaciones de ganadería extensiva) con dueños de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León y Madrid para adecuar gestión y mutuo beneficio

Su tarea se ha centrado en el fomento del conejo de monte, escaso por la enfermedad hemorrágica vírica (EHV), como alimento de depredadores emblemáticos y ha construido refugios innovadores subterráneos y mejorado la vegetación. También ha conseguido el arrendamiento de derechos de caza del conejo en 1.000 hectáreas en la Sierra de Andújar donde hay hembras de lince y cachorros para garantizar su éxito reproductivo. También ha conseguido la reintroducción de 45 linces en Extremadura. En 2020 se liberaron otros 10 nuevos individuos.

De todas estas acciones se ha beneficiado el parque natural Sierra de Andújar, donde se han desarrollado varías políticas de crías y de reintroducción de todas estas especies que han convertido a este enclave protegido en un emporio de ejemplares (felinos, mamíferos y rapaces) que se encontraban en peligro de extinción. Estas prácticas han fomentado un turismo medioambiental y de calidad.