Optimismo moderado del sector apícola para la presente campaña

Las lluvias primaverales, aunque tardías, han favorecido la floración en la sierra, pero hay recelo con el calor

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

Optimismo moderado y con cautela del sector apícola en la zona, porque las últimas lluvias, aunque tardías, garantizan una óptima recolección de miel, aunque hay que esperar el desarrollo de la campaña en los próximos meses.

Javier Sanz Pérez conforma la cuarta generación de apicultores que ha resultado muy fructífera. La profesión la inició su bisabuelo, (originario de la serranía de Cuenca) que junto con su hija (la abuela de Javier) se trajeron las colmenas a la sierra de Andújar en la década de 1940, justo al inicio del periodo de la posguerra en España.

El oficio lo continuó el padre de Javier, Lázaro (un conocido apicultor) y el propio Javier ha proseguido con la tradición para coger el testigo con orgullo y pasión. Javier se ha encargado de la conversión a la producción ecológica de la miel. «No pinta mal al panorama para la apicultura, porque la primavera se ha arreglado, y ha florecido en la sierra», explica Javier. En este sentido precisa que las colmenas se han llenado pero matiza, «tenemos que esperar el al desarrollo de la campaña para ver la producción media que sacamos, aunque aventuramos que será óptima», deduce Sanz. Muy al contrario va a suceder con los cultivos como al algodón, por la falta de agua de riego. O sea que la sierra servirá de bálsamo al panorama tan desalentador que se le avecina a la vega.

En un principio, la miel se puede salvar de los efectos devastadores de la falta de agua en los embalses. Además, la apicultura está ligada a la cantidad y a la calidad en la serranía andujareña, porque de las 80 explotaciones que hay en el municipio, se extrae una miel de un gran valor y variedad.

Cambio de panorama

Y el panorama no era alentador para la producción de la miel al final del invierno y principio de la primavera, «la floración de romero se perdió porque las lluvias fueron tardías, pero la de mil flores si parece que será buena», detalla Sanz, quien subraya que ahora tampoco favorece el exceso de calor, «puede asfixiar a las colmenas que ahora están llenas, pero la clave reside en que las temperaturas no rebasen los 35 grados», indica Javier.

Sanz calcula que se pueden extraer entre 18 y 20 kilos de miel por colmena, «son parámetros normales, porque venimos en los últimos años de unos 10 y 12 kilos que son bajas porque venimos de una década penosa», constata.

El responsable del sector apícola de la Coag en la provincia, Tomás Torralbo, confirma estos esperanzadores vaticinios, aunque recela del calor, que puede sepulta todas las ilusiones. Las problemas de abastecimiento con China, la no excesiva producción de miel y los contactos que mantienes las grandes comercializadoras con los apicultores, auguran una subida de los precios de la miel.

El incremento del precio del gasoil representa otra lastre para el sector, «dependemos mucho del gasoil porque hacemos la trashumancia en camiones a otros puntos de España y la subida del precio ha sido excesiva», apunta Torralbo. También representa un coste el traslado a las explotaciones.