La delegada Trinidad Rus, conversa con el personal del Hospital.

El Hospital Alto Guadalquivir abre un Aula deEducación Diabetológica para pacientes diabéticos

El Hospital Alto Guadalquivir abre un Aula de Educación Diabetológica para pacientes diabéticos

ANDUJAR IDEAL Andújar

El Hospital Alto Guadalquivir ha abierto un Aula de Educación Diabetológica del Hospital Alto Guadalquivir, un espacio con el que se ha terminado de dotar físicamente al equipo de enfermería para hacer seguimiento en el centro hospitalario andujareño a los pacientes pediátricos que presentan debut en diabetes Tipo 1 y a sus familias.

Se trata de un lugar específico donde, de forma individualizada, se puede recibir y acoger tanto al paciente como a su familia, llevar a cabo la educación en salud necesaria para un buen seguimiento de su enfermedad, además de realizar el control metabólico y resolver todas las dudas que tengan para disminuir su ansiedad.

La delegada territorial de Salud y Familias, Trinidad Rus ha visitado este nuevo espacio que está situado en la zona de Consultas Externas de la planta baja, junto a la consulta de Extracciones. Consta de sala de espera en el exterior y, en su interior, está dotado con un equipo informático, mesa de reuniones y equipos para el control de la diabetes -medidores de insulina, peso, reactivos, etc.-. Todo ello facilita al equipo de Enfermería que pueda tener las herramientas clínicas necesarias a su disposición en un mismo lugar, siendo éste, además, el punto de referencia único para los pacientes y sus familias.

Procedimiento de la Consulta de seguimiento

Cada paciente y su familia acuden a la consulta de seguimiento de Enfermería diabetológica cada cuatro meses. En ella, de forma individualizada, se le revisa el control metabólico y se adoptan los cambios terapéuticos que puedan hacer falta, según los resultados obtenidos.

Al tener los menores siempre a una misma enfermera de referencia, el encuentro en consulta suele ser cálido, gracias al vínculo cercano que se fomenta. Esta profesional conoce al paciente en profundidad en cuanto a sus hábitos, aficiones, así como su estilo de vida y alimentación, ya que, previamente a la educación en diabetes, se le realizan cuestionarios específicos para conocer sus rutinas diarias.

Durante la consulta de seguimiento se le toman las constantes, el peso y la talla, además de preguntarle por la cantidad de insulina que se pone, según el tipo (lenta o rápida) en función de cada momento del día. El control metabólico se lleva a cabo con los datos extraídos de sus sensores -normalmente apoyados en la tecnología móvil- los cuales, de una forma casi continua, permite ver a la enfermera la curva diaria que hace su azúcar en sangre. De esta forma, se pueden detectar posibles complicaciones, hiper e hipoglucemias o conocer la hemoglobina glicoxilada estimada.

Otro de los indicadores que se miden es la variabilidad, muy importante de cara a prevenir posibles cambios bruscos entre una hipoglucemia a una hiperglucemia, y viceversa, comprobando que las curvas de glucosa tengan una forma ondulada y no en modo 'dientes de sierra'.

Con todos estos datos, la enfermera referente intenta actuar sobre el régimen terapéutico del menor, el cual se constituye sobre tres pilares básicos como son la alimentación, la insulina y la actividad física, modificándolo en el caso de verse necesario, o manteniéndolo si hay un buen control y todo funciona correctamente.

También se lleva a cabo una revisión de los puntos de punción de la insulina con el objetivo de detectar posibles complicaciones locales, estudiar cómo prevenirlas y ofrecer recomendaciones a seguir en caso de que aparezcan. Resolver dudas es la última actuación, antes de despedirse del paciente y la familia.

En algunas ocasiones, el equipo de enfermería desarrolla consultas grupales formadas por varios pacientes, haciendo de esta forma más amena la interiorización de los conceptos de la educación diabetológica. Estos encuentros tienen como fin fomentar el aprendizaje entre iguales, dándoles la posibilidad de que compartan entre ellos la resolución de conflictos diarios, los trucos que cada uno emplea para solucionar problemas cotidianos, ideas para comer fuera de casa, recetas de cocina, etc.

Tanto las consultas individuales como las grupales se han adaptado al horario de la tarde, de tal modo que los pacientes no pierdan sus clases en el colegio o instituto. Últimamente se han incorporado al equipo tres nuevas educadoras, que han revitalizado el programa y lo han hecho más eficiente. En total, forman parte de él seis profesionales de Enfermería de la Unidad Especial y Hospitalización con experiencia en diabetes.

Satisfacción de pacientes y familias

Según apuntan los profesionales del equipo de Educación Diabetológica, este programa ha reducido el porcentaje importante su grado de estrés o nerviosismo ante el alta a domicilio, así como los reingresos por complicaciones agudas. En este tiempo apenas han aparecido hipoglucemias severas con pérdida de conciencia, siendo el control metabólico genérico del grupo muy aceptable.

En la actualidad, la gran mayoría de los pacientes en la consulta de seguimiento está en rango óptimo y con poca variabilidad, salvo excepciones, y la adhesión al programa es alta, teniendo a muchos de ellos incluso hasta la edad adulta. Las familias crean un vínculo fuerte con su profesional educador, vínculo que perdura en el tiempo.

Por lo general, se suele tener una media de dos casos de debuts diabéticos al año, aunque en 2021 se han roto todas las previsiones al producirse un aumento significativo en el número de pacientes diagnosticados, siendo 8 los menores atendidos. Ante esta situación, el equipo desarrolló una charla en el Colegio Divino Pastor a principios de año y está estudiando realizar más en otros centros educativos en los próximos meses.