Ropero del Centro de Acogida San Vicente de Paúl. / ideal

El virus del abandono

La Semana Sin Techo pone de manifiesto el drama de las personas sin hogar y el ingente trabajo que se hace por ellas en la ciudad

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ Andújar

La actual crisis sanitaria no esconde el drama de las personas que viven sin prosperidad, si un techo en el que cobijarse o un pan que echarse a la boca. Por ello, las instituciones humanitarias que trabajan con la gente a la que le vida le ha dado un regate y la espalda de una forma muy cruel se siguen volcado de lleno con ellas, con mucha más intensidad si cabe.

Los responsables del Centro de Acogida e Inserción San Vicente de Paúl de Andújar han organizado por ello varias actividades, que han recordado la Semana sin Techo, donde se ha evidenciado el trabajo solidario existente en el municipio. Un vídeo por redes sociales ha enseñado el trabajo de inserción que realizan con las personas que viene de la calle. Ayer se celebró una misa en el parroquia de la Divina Pastora, donde el párroco, Miguel Sánchez Alba, invitó a los cristianos a estar siempre al lado de las personas que duermen en la calle.

El gran drama

El responsable del Centro de Acogida e Inserción San Vicente de Paúl, Francisco Cubilla Reca, reflexionó para IDEAL sobre las penurias que asolan a las personas que andan sin cobijo. «No les mata el hecho de dormir a la intemperie, sino la soledad, el hecho de verse solas, porque hay mucho dolor y miedos dentro de las personas sin hogar», indicó. Cubilla explicó también cómo Andújar ofrece mucha atención y cariño a esas personas. «Yuno de los lugares más privilegiados es el centro de acogida, donde Andújar puede decir que es solidaria y aquí es donde queremos que levantemos los ojos y que no juzguemos a las personas que andan en las calles», proclamó. La Covid-19 también afecta a a su atención, porque pasa menos gente por el centro. «Existe movilidad reducida en varias zonas y se alargan las estancias y estas personas se suelen mover menos por miedo», constató.

La Covid-19 acrecienta aún más el miedo y la incertidumbre de las personas que viven en la calle

Cáritas en Andújar deriva al programa en Jaén capital de los sin techo, un referente nacional. Las monjas trinitarias suelen estar más en contacto con ellas, porque proporcionan comida a estas personas.

El presidente de Cáritas Inter Parroquial en Andújar, Francisco Martínez, indicó al respecto que se está incrementando el gasto de suministros a las personas más necesitadas. Por otra parte, se ha reducido la colecta de las misas. Martínez calcula que con la pandemia se ha incrementado la pobreza un 10% en el municipio.