El tiempo y el virus no impidieron la irrupción de magia de los Reyes Magos en Andújar

Pese a la incertidumbre de última hora por la amenaza de lluvia, los Reyes Magos recorrieron las calles, con un itinerario más atípico

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

El cortejo de Sus Majestades los Reyes de Oriente fue peculiar y atípico en Andújar, pero impregnó de alegría e ilusión muchas calles de la ciudad que trató de recobrar su eterna jovialidad y lozanía, pese a los contratiempos.

El coronavirus motivó el cambio de recorrido que se inició en la Avenida Blas Infante, para que el itinerario tuviera más amplitud y se evitaran así las aglomeraciones. Las previsiones de lluvia a última hora de la tarde motivaron cambios de planes, porque tanto la Adoración al Niño en la parroquia de Santa María la Mayor, como el inicio de la cabalgata, se adelantaron una hora. El cortejo transitó por la Puerta de Madrid, Corredera Capuchinos, 22 de Julio, Ollerías, San Francisco, Plaza Vieja, Eduardo Criado, Gabriel Zamora, El Pino, Lope de Vega, La Palma, Altozano Bernardino Martínez y avenidas Blas Infante y Lisboa. Los organizadores disminuyeron el número de carrozas con la misión de garantizar la seguridad de todos los participantes.

El recorrido no terminó en la Plaza de España y los Reyes Magos no subieron a las dependencias del Ayuntamiento para saludar y lanzar regalos y caramelos desde el balcón principal. Tampoco visitaron los edificios de los colectivos sociales y de salud, ni tampoco el Hospital Alto Guadalquivir. Eso sí, se lanzaron durante el trayecto caramelos.

Pero a diferencia del año pasado, las calles andujareñas no estuvieron desprovistas de la magia de una tarde-noche tan especial, como por desgracia si sucedió el año pasado, donde solo recorrieron la pista principal de atletismo. El rey Melchor lanzó todos los deseos de la población. «Me han pedido niños y vecinos acabar por fin con las mascarillas», deseó.

Animación

El cortejo que acompañó a Sus Majestades los Reyes de Oriente contó con una gran animación y colorido. La Agrupación Musical Maestro Amador puso las notas musicales. La recreación de los personajes de cuentos infantiles hicieron las delicias de los más pequeños, las charangas, zancudos, despertaron la admiración de la ciudadanía y los lanzafuegos y dinosaurios impactaron con su buen hacer.

Pese a que en la presente edición las carrozas tuvieron menos presencia que en otras ediciones, muchos niños y niñas de la ciudad fueron protagonistas del cortejo y fueron también en parte, partícipes de una noche esperanzadora y llena de ternura. La Policía Local, el voluntariado de Protección Civil y los miembros de la asociación de Adema 40 velaron por la seguridad de la cabalgata. Una de las que más satisfechas se encontraba anoche era Conchi, responsable de una empresa de animación de la ciudad al ver como se recobraba la ilusión, «porque los que nos dedicamos a los eventos lo hemos pasado muy mal», confesó.

La comunidad educativa del colegio Lasalle puso su nota distintiva porque el alumnado y profesorado encarnaron el material escolar.