Visita guiada a las hectáreas de la bodega donde se retomó hace 16 años la producción de vino en la zona. web boeda capellanías

El resurgir de la producción del vino en la sierra se debe a la iniciativa de José Luis Navarro

La sierra ofrece un nueva oferta para el viajero, la práctica del Enoturismo

La bodega de Las Capellanías, ubicada en la zona de La Alcaparrosa permite descubrir los sabores del vino, a través de catas y visitas guiadas

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ PAGO DE VIÑAS

La remozada y avanzada Oficina Municipal de Turismo muestra al turista y viajero una nueva modalidad; el Enoturismo. La bodega de las Capellanías ofrece la posibilidad a vecinos y visitantes descubrir varios sabores vitivinícolas en el kilómetro cuatro de la carretera de La Alcaparrosa, en la zona precisamente de Las Viñas, lugar de asueto y descanso en esta época estival.

La viticultura ha estado presente en la historia de Andújar desde tiempos inmemoriales. En el siglo XVII se concentraba el viñedo en las zonas denominadas Peñallana, la Alcaparrosa y los Majuelos. Cada casa poseía su propio lagar y su propia bodega. Este hecho dio lugar a denominar a las casas de la sierra 'Viñas', una denominación que hoy tiene su vigencia. En la actualidad, la bodega Viñas Tintas Capellanías, debido al interés mostrado por el viticultor y enólogo José Luis Navarro Cruz, intenta recuperar y retomar una parte de la milenaria tradición cultural del vino en la zona.

Historia

A principios del siglo XX existían 1.227 hectáreas de viñedos en la sierra y la producción empezó a decaer a partir de la década de 1950. En el año 1986 desapareció la producción de vino en este entorno de la sierra, por el envejecimiento de los viñeros y la entrada de España en la Unión Europea, que provocó el arranque de los viñedos, al subvencionarse el olivar. A partir de 2006, el farmacéutico y enólogo, José Luis Navarro, empezó a extraer vino de una finca en al sierra para comercializarlo.

Pero si se bucean en los archivos de la historia, el catastro del Marqués de la Ensenada del siglo XVIII y el archivo municipal de Andújar. muestran importantes datos sobre los precios, los tipos de vino y las plagas que afectaron en varios viñedos. En concreto una plaga de filoxera a finales del siglo XIX provocó el arranque de muchos viñedos.

En el año 1751 existían 7.600 fanegas dedicadas al viñedo en la Sierra de Andújar, tras un estudio realizado por el historiador, José Luis Pantoja. Las zonas de viñedo se asentaban en los pagos del Batanejo, la Alcaparrosa, La Centenera, El Porroso y La Parrilla. Por aquella época existían 123 viñeros.

José Luis Pantoja habla de un serio retroceso ya mediada la década de los años 1950 con la venta de las bodegas a productores de Lopera, antes de la fatídica fecha de 1986, que acabó con la producción del vino. Pero por fortuna, irrumpió la iniciativa de José Luis Navarro quien empezó a producir el vino local 'Viñas Tintas Capellanías' que se extrae de una finca de la sierra desde el año 2006, lo que ha supuesto un resurgir del cultivo del vino.

Paralelamente, ha surgido el enoturismo, que tiene como objetivo potenciar la riqueza vinícola de la zona, porque cada vez son más las personas que aprovechan su tiempo libre para visitar a bodega y conocer sus vinos. Esta bodega se encuentra en la zona más alta del Pago de Capellanías, desde donde se divisa una imagen espectacular de la comarca de Andújar y gran parte del Valle del Guadalquivir. El edificio es una construcción de principios del siglo XX.