Leocadio Rueda en el parque San Eufrasio. / J. C. GONZÁLEZ

«La Sierra de Andújar está siendo objeto de un cruel abandono y de un descuido»

El célebre pastor, Leocadio Rueda, piden a las nuevas generaciones que conozcan su flora, y fauna y que aprendan a respetarla

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

Leocadio Rueda Checa es un fideligno testigo de la evolución que ha experimentado la sierra en las últimas décadas, que se remontan a la época del racionamiento de la posguerra, las andanzas de los últimos 'maquis' que estaban tirados al monte, la evolución de la trashumancia desde la sierra hasta la campiña de Andújar, el apogeo de la caza mayor, el vallado de las fincas, que las entremezcla con vivencias personales,

Su labor de pastor por la serranía andujareña ha tenido una enorme repercusión, porque sus andanzas están impresas en libros y porque su continua lucha contra los lobos que atacan a las reses ha tenido su eco en varios medios nacionales. Leocadio aprendió desde pequeño a vigilar el territorio desde el amor y el manejo racional de los recursos naturales. El resultado de este uso sostenible ha sido el legado de una diversidad biológica de la serranía andujareña, cuyo paisaje testimonia la personalidad y el arraigo al terruño de quienes lo cuidaron.

Leocadio Rueda transmitió a través de IDEAL el mensaje a las actuales generaciones de que deben respetar la naturaleza, tanto su flora y fauna, «a la sierra de Andújar se le está haciendo mucho daño, porque la tienen abandonada, porque al meter las reses en tanta fincas, arrasan con la vegetación y por ejemplo en la finca que vendimos a las ciervas las tienen encerradas sin ningún cruce sanguíneo y transmiten enfermedades a los animales domésticos, con la pérdida que ello acarrea a los ganaderos», asevera con un hondo pesar este conocido pastor ya jubilado.

Recuerda con añoranza como su generación cuidada con mucho cariño y mimo a la sierra, «y ahora no está ni muchísimo como antes por abandono y descuido», alerta con preocupación.

Los lobos

Este conocido pastor critica esos mensajes negativos que se lanzan contra el lobo, «se lo quieren cargar porque matan a las reses, pero como mucho aniquilan unas 10 ciervas al año, cuando mueren centenares por enfermedad», relata Rueda, quien recuerda que el lobo es el que regula la naturaleza. Al respecto recuerda que antes existían, mucha actividad de caza mayor, muchos lobos, agricultores, ganaderos y cabezas de ganado en la sierra de Andújar, «nos daba mucho coraje que los lobos mataran nuestras reses, pero lo hacía a los dos meses», rememora. Rueda afirma que la gente de Andújar desconoce su sierra y su historia y desmonta la versión oficial de un choque de reactores que se produjo en la serranía hace ahora casi 60 años.

Leocadio pide a las nuevas generaciones que conozcan su sierra, la fauna y las plantas, «por donde se desenvuelven los animales y como es su cría y como es la floración las plantas». Aboga porque se respete el entorno natural, «arrojan mucha porquería, como botellas de cervezas, plástico, colillas como sí la despreciaran». Recomienda que los cortafuegos que se hagan muy anchos, «para que solo arda una zona en caso de fuego».