Sentencia «injusta» y llanto en Andújar en un Jueves Santo de contrastes en el tiempo y en el ánimo cofrades

Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, en su salida de la capilla dle Antiguo Hospital. /J. C. GONZÁLEZ
Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, en su salida de la capilla dle Antiguo Hospital. / J. C. GONZÁLEZ

La tarde se abrió para saludar al paso del Buen Remedio, pero llegada la noche se oscureció y la leve lluvia suspendió dos procesiones; el Gran Poder y La Esperanza

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDUJAR CORRESPONSAL

Negros presagios se cernieron sobre el Jueves Santo andujareño a primera hora de la tarde, cuando el cielo descargó una fuerte lluvia que invitó al pesimismo. Otra vez se vivieron sensaciones contrapuestas, porque el tiempo si dejó salir la procesión del Buen Remedio y Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, pero no al Gran Poder y la Esperanza.

El firmamento iliturgitano se abrió tras descargar agua, llegándose a tornar en azul radiante, mezclándose en lontananza negros nubarrones que no anunciaban vaticinios alentadores. El crepúsculo andujareño no quiso perderse la procesión del Buen Remedio y fue testigo un año más el histórico y deteriorado Antiguo Hospital Municipal del juicio impío e injusto al que le sometió Poncio Pilato en Doctor Fleming, donde se lavó las manos y quiso limpiar su conciencia y condenó a muerte a un «hombre a quien no había encontrado culpa». Esta decisión ocasionó el suplicio que luego pasó Jesús que sufrió un duro ensañamiento.

La Hermandad del Buen Remedio emprendió hace unos años la recreación del juicio sumarísimo y ayer mostró el estreno del tallado del frontal del canasto con su juego de cartelas y crestería, así como la parte trasera del canasto en su totalidad. Este costoso proyecto le está motivando a realizar actividades con pedigrí en la ciudad.

Auge

Esta hermandad ya referente en Andújar surgió en el año 1983 y supuso el resurgir de la Semana Santa andujareña, que había entrado en declive. Aportó su frescura y ese aire sevillano y andaluz ejemplificado en ese rosto blanco y juvenil de María Santísima del Buen Remedio, que parece ajena a la afrenta que acaba de sufrir su Hijo. Esta imagen dolorosa procesionó bajo la advocación de la Orden Trinitaria. Ambas imágenes fueron esculpidas Antonio Dubé de Luque.

La banda de cornetas de Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado de Valdepeñas (Ciudad Real) y la banda de música Sociedad Filarmómica de Jaén pusieron las notas musicales. Espectacular fue el racheo un año más de los costaleros por la calle Carmen. Esta estación de penitencia salió media hora más tarde cuando el momento era apacible y tuvo que aligerar en el tramo final, ante las primeras gotas de lluvia de un día variable en lo metereológico. Acortó el recorrido por la calle 12 de Agosto.

Bullicio cofrade malogrado

La Plaza de España se aprestaba a vivir un año más un auténtico hervir y bullicio cofrade, porque el gentío saludó el paso de las tallas del Buen Remedio y de la Sentencia, justo en el instante en que el que se iba a asomar a la calle otra imagen sevillana, Nuestro Padre Jesís del Gran Poder. La Tribuna estaba atestada de gente y la gente se arromelinó en las calles del centro. El cielo volvió teñirse de tono lúgubre y empezó a descargar un ligera y pertinaz lluvia.

La junta de gobierno esperó media hora antes de arbitrar la solución de suspender la estación de penitencia. El interior del templo de San Miguel se convirtió en llanto y pena. Los penitentes de menor edad son los que mas mostraron su pesar y abatimiento, mientras que los costaleros se abrazaban entre sollozos, rotos por el desconsuelo.

La misma suerte corrió la procesión de Nuestro Padre Jesús Caído y la Esperanza. Fue la segunda que no salió de Santa María y la tercera de esta Semana Santa. El profundo dolor de no ver los pasos en la calle se entremezcó en el ánimo con la esperanza de que el año que viene si habrá recompensa a un intenso año de ilusión, esfuerzo y tesón.