Este responsable del gremio de la restauración esgrime el gasto extra que han tenido que asumir los establecimientos

El sector de la restauración de la ciudad lamenta el giro radical del virus

Su secretario pide que no se 'criminalice' al ocio nocturno y lamenta que las cancelaciones suplan al delirio inicial de las reservas de las cenas

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

El periodo prenavideño estaba recordando en la ciudad a la época de la antigua normalidad, por la enorme actividad y el bullicio de antaño. Pero el virus ya está comenzando de nuevo a causar sus estragos. Hace justo dos semanas la tasa de incidencia era de 86 contagiados por cada 100.000 habitantes. Los 140 casos detectados en las dos últimas semanas han disparado los índices hasta la tasa de 486 casos por cada 100.000 habitantes.

El secretario del gremio de la restauración de la ciudad,-Aroa-Francisco José Jiménez, ha confesado que al entusiasmo inicial se ha añadido la incertidumbre por la actual situación. Jiménez señala que se están tratando de poner varias medidas en los establecimientos de la restauración. «Nos encontrábamos mejor que el año pasado por esta fechas, pero estamos siendo muy sensibles con las medidas, pero estamos muy preocupados por el incremento de los contagios, porque se producen más contactos y salimos más y viene gente de fuera», ataja Jiménez.

El sector de la restauración se frotaba las manos en noviembre cuando se empezaron a solicitar las cenas de empresa, pero todo ha cambiado de una forma radical, porque la situación ha experimentado un cambio drástico, al llegar las cancelaciones de todas esas cenas. «Es cierto que hubo un conato de muchas reservas, pero en la última semana se ha producido una ruptura, porque las cancelaciones han suplido a las reservas», lamenta Jiménez, quien apunta que se están produciendo reuniones con los responsables del Ayuntamiento para arbitrar medidas y dotar de más seguridad a la población.

Ocio nocturno

El aumento fulgurante de los contagios ha levantado el debate, y en concreto en Andújar, sobre la incidencia en el ocio nocturno. Jiménez no ve justo que se criminalice a este sector, porque argumenta que el virus se expande también por otras vías. «Ahora también se reúne más gente en los espacios cerrados como pisos, casas y cocheras, por lo que no solo hay que mirar a los locales de ocio, que cumplen las normas y que están controlados por la Policía Local». La asociación de la restauración de la ciudad se revitalizó en medio de este pandemia, que ha zarandeado al sector. «Bien por las restricciones, o también por los gastos extra que hemos tenido que asumir los propietarios de los establecimientos para atajar la covid, que en algunos casos ha motivado el cierre de algunos locales», profundizó el secretario del gremio de la hostelería.

Responsables del sector de la hostelería miraban ayer con algo de recelo el tema de la solicitud del pasaporte covid para entrar a los establecimientos por que confesaron que le genera incomodidad solicitarlo a la población en general.