Una de las actividades que se desarrolla en esta sala.

SALUD

Una sala multisensorial estimula a personas enfermas de alzhéimer

Este servicio pretende mejorar sus habilidades y la calidad de vida de las personas, a través de la percepción de los sentidos

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

La Asociación de Enfermos de Alzhéimer y otras Demencias, Afa Andújar, ha habilitado la sala multisensorial Litte-Sense, que pretende mejorar las habilidades y la calidad de vida de las personas, a través de la percepción de los otros, del mundo y de sí mismo.

Este servicio recurre a instrumentos y estrategias que activan las capacidades más básicas del ser humano como las sensaciones, la percepción y la integración sensorial, teniendo en cuenta las posibilidades de cada persona usuaria. «En nuestra asociación cuidamos a personas en situación de dependencia que cuentan con grave afectación en sus capacidades cognitivas, conductuales, emocionales y funcionales», señala el presidente de Afa Andújar, Antonio Porras, quien añade que la estimulación sensorial permite abordar todos estos aspectos, y en el Espacio Snoezelen se trabaja en la creación de ambientes controlables, agradables y accesibles, física y cognitivamente que fomentan la estimulación de los sentidos, la interacción y la comunicación», detalla Porras. En esta sala multisensorial se incorporan aspectos como la música, el olfato, el tacto y el oído, «le quitamos a nuestros usuarios de la apatía y de los brotes de agresividad que la enfermedad les crea».

También se le va a aplicar a las personas cuidadoras. «Estas terapias ralentizan las enfermedad y conllevarán un trabajo científico», adelanta. Esta sala esta supervisada por las psicólogas y representa un paso más en el trabajo que desarrolla en las nuevas tecnologías.

Varios apartados

Esta asociación socio sanitaria aborda diferentes elementos estimulantes que hacen que las personas se puedan concentrar en actividades sencillas que permiten trabajar aspectos como la memoria, la comunicación, el desarrollo cognitivo y la psicomotricidad. «Es un espacio ideal para conectar con uno mismo, con el entorno, e incluso con los profesionales del centro implicados en la atención diaria», especifica.

Porras concreta que en el trabajo diario observan que las personas que presentan mayor pérdida de capacidades podrían beneficiarse de una intervención diferenciada con un método de trabajo, basado en una estimulación de los sentidos que pueda ser controlada con la finalidad de provocar relajación libre o terapéutica», apostilla.