La restaurada imagen de la Divina Pastora llena de fervor las calle de su barriada

Paso de la imagen por la Avenida Plaza de Toros. /J. C. GONZÁLEZ
Paso de la imagen por la Avenida Plaza de Toros. / J. C. GONZÁLEZ

J. C. GONZÁLEZANDUJAR

La procesión de la Divina Pastora puso el colofón en la tarde-noche de ayer a las fiestas de este año, que han vuelto a dotar a la barriada de la Plaza de Toros de un gran ambiente en estos últimos cuatro días. La solemnidad de los cultos religiosos han convivido con los actos lúdicos, por lo que estas fiestas han sido muy participativas, porque aparte del grupo parroquial se han implicado la asociación de vecinos La Pastora y la Archicofradía de la Oración en el Huerto

La imagen de la Divina Pastora recorrió las calles aledañas a la parroquia que da su nombre, bajo los sones de la banda Maestro Amador y estuvo acompañada por varias hermandades de la ciudad, integrantes de la Corporación Municipal y por un buen séquito de mujeres ataviadas de mantilla y de los niños y niñas que han realizado la primera comunión. Ayer se unieron el profesorado y pequeños alumnos y alumnas del colegio Madre del Divino Pastor. Antes de la procesión se celebró la Eucaristía que puso el colofón al triduo y al convite de banderas y al pregón que ofició el joven cofrade Jorge Cecilia Escribano.

El desfile procesional recorrió la Avenida de Plaza de Toros la plaza Martínez Linares, la s calles Ana María Mogas (paró en el colegio Madre del Divino Pastor), Maestro Sapena, Pablo Neruda, Maestro Amador, Ben Yussuf, Alhamar, Avenida Puerta de Madrid, la Avenida Puerta de Madrid, el Altozano Bernardino Martínez, Los Hornos, Pintor Luis Aldehuela, Granados y Corredera de Capuchinos para entrar a la parroquia. Un buen número de vecinos contemplaron el paso del desfile procesional.

El grupo parroquial de la Divina Pastora de las Almas y beato Fray Leopoldo ha visto consumada la restauración de la imagen que ha realizado José Luis Ojeda Navío que ha permitido la recuperación de su policromía original, ante la satisfacción de su junta directiva y de sus hermanos mayores José y Encarnación Serrano, que se han afanado en el engrandecimiento del grupo parroquial de la mano del párroco Nicolás Velasco.