La 'Morenita' por la zona de los albergues romeros. / J. C. G.

El obispo, Sebastián Chico, queda atrapado en su primera romería, a la que asistió Juanma Moreno

El regreso de la romería multiplica la pasión y el fervor por la 'Morenita'

Los devotos y cofrades no ocultaron su emoción tras el reencuentro que desató la alegría

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

arianos se desbocaron en el regreso del multitudinario y fervoroso domingo abrileño, que desataron las pasiones seculares y acendradas grabadas en lo más puro del corazón de los infinitos devotos y amantes de María Santísima de la Cabeza, quienes volvieron a ver, henchidos de fe a su 'Morenita del alma', tras la no celebración de la romería desde el año 2019, por culpa de la pandemia del coronavirus.

Los vítores fueron más estruendosos y quebrantaron la mansedumbre serrana, los abrazos entre devotos resultaron más puros y duraderos y las lágrimas de los devotos brotaron esta vez como desbordantes ríos que desembocaron en un océano de pasiones desbordadas. Ese manto de la alegría que portó ayer la Virgen, donado por José María Alcántara y Teresa Flores, un matrimonio marmolejeño que llevan la devoción por bandera, testimonió el profundo gozo mariano de esta romería, que dejado atrás dos años de sinsabores para el latir romero, que andaba cabizbajo y apenado. Quizás la 'romería del reencuentro' no ha sido la que reunió a más fieles, pero sí la que desató más pasiones sinceras y preñadas de sentimiento cristiano.

Cuando empezó a despuntar el día, -el domingo abrileño se desperezó con una mañana radiante que se fue pintado de grises, para al final triunfar la claridad- cesó la incesante fila de devotos que fueron a implorarle al fin a su camarín bendito a la Virgen de la Cabeza. Cuando la torrecampeña Mari Loli Colmenero Muñoz le terminó de musitar con plegarias a la 'Morenita', le cantó una salve esculpida con el corazón y el sentimiento. «El reencuentro con la Madre es lo que esperamos y necesitamos, porque para nosotros la Virgen es algo muy grande», afirmó.

Antes del inicio de la Eucaristía, los anderos se prepararon para recibir a la Virgen y portarla por la sacrales faldas de Sierra Morena para que sus fieles la aclamasen con fervor inusitado. «Como hemos tenido dos años que hemos vivido a la Virgen desde el corazón, hemos sacado con muchas ganas a la Virgen y también se ha notado en este espacio de tiempo el relevo generacional», constató el presidente de la Asociación Mariana de Anderos, Javi Moya. «Muchos de los anderos llevábamos mucho tiempo sin vernos, por lo que ha sido un reencuentro emocionante», indicó Moya.

Por los que ya no están

El cuerpo de anderos se acordó de personas tan entrañables que han desaparecido en los últimos años como Rufino, «y de familiares de amigos que se han quedado y por anderos que ahora lo están pasando muy mal», recordó Moya, quien confesó con lágrimas entre los ojos que en el trayecto donde llevó a la Virgen se acordó de sus hijos y familiares.

El hermano mayor de la cofradía de Colomera, Santiago Martínez, definió el momento que vivió ayer como indescriptible, «había ganas de estar en el Santuario», espetó Santiago, quien destacó la incorporación de los jóvenes a cofradía. Llevó en sus brazos a la Virgen junto al presidente de la Cofradía Matriz de Andújar, Manuel Vázquez;el hermano mayor, Antonio Barrios, y el alcalde de Andújar, Pedro Luis Rodríguez. «Llevar a la Virgen es como un abrazo celestial y sobre todo después de tres años». La cofradía de Colomera ha pasado por pueblos de Granada y Jaén, «donde nos han recibido con una especial alegría». Pilar su esposa calificó de emocionante el día de ayer. «Vemos que se conserva el mismo cariño y calor por la Virgen», comprobó.

El gozo de la Diócesis

El vicario general de la Diócesis de Jaén, Francisco Juan Martínez Rojas, recordó ayer a IDEAL la tristeza que le embargó hace dos años el alma cuando solo presenció a 15 personas en la Basílica y no había nadie en el exterior, «hoy por contra hemos visto a mucha gente, muy contenta y con espíritu positivo y gracia a Dios volvemos a vivir un último domingo de abril como tiene que ser». El arcipreste de la ciudad, Pedro Montesinos sintió gozo al ver muchas caras, «llenas de alegría y ya de vivencias».

La eclosión se produjo en el Cerro cuando los jóvenes trinitarios Sergio García y Leonardo Rodríguez salieron con la imagen de la Virgen mecida por la pasión y tesón enfervorizadas de sus anderos, bajo el mar de pétalos y el ruido más jadeante de las campanas del Santuario. El joven Jesús Casado, vocal de Patrimonio de la Matriz, no pudo contener las lágrimas al ser el encargado de entronizar a la Virgen en sus andas procesionales.

Vecinos de todas partes regresaron en masa al Santuario, y como el caso de la malagueña Juani, fue la primera vez que acudió a la Romería. «Esto es mucho más precioso de como se ve en la televisión», aseveró. Joaquín, de Santiago de Calatrava, hermano de la cofradía de la localidad, disfrutó al máximo ayer cuando regresó de nuevo al Santuario en Romería y se encontró de nuevo con el hervidero de devotos de María Santísima de la Cabeza. «Esto es demasiado», proclamó. Por cierto, en Santiago de Calatrava y en Málaga se vive de lleno la devoción. En la localidad de la Campiña jienense 500 de sus 700 habitantes son cofrades de la Virgen de la Cabeza y la Cofradía de Málaga cumplió en esta romería 25 años. Yno con menos intensidad se vive la devoción en el municipio de Higuera de Calatrava. De los 600 habitantes, 400 son devotos, «y nos parece mentira que estemos viviendo otra romería más». A Sebastián Rueda, el antiguo vicepresidente de la hermandad se le encogió el corazón y se le pusieron los pelos de punta cuando vio a la Virgen de la Cabeza transitar con fe por las calzadas, «aquí venimos por fe». Esos mismos sentimientos e apoderaron de los cofrades que se arremolinaron en el Cerro para escuchar la Misa presidida por el obispo de la Diócesis de Jaén, Sebastián Chico, quien vivió su primera romería y como reconoció en su homilía, «me habían dicho muchas cosas, pero estaba esperando estos momentos para emocionarme».

El prelado se acordó de las víctimas del coronavirus y que padecen las guerras. Saludó a todas las autoridades civiles y militares y en especial a las cofradías de la Virgen de la Cabeza. A tenor de su intervención, se declaró un romero y devoto más, «es un gozo y una alegría ser partícipe de una devoción que intercede en devotos de muchas partes y con mucha historia y también de muchas partes», confirmó. La Misa estuvo cantada por el coro de la Cofradía Matriz de Andújar.

Esta romería del reencuentro también congregó a autoridades como el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno;el consejero de Economía, Juan Bravo; la viceconsjera de Salud, Catalina García, la delegada del Gobierno de la Junta, Maribel Lozano; el delegado de Fomento, Jesús Estrella, el presidente provincial del PP, Erik Domínguez; y la subdelegada del Gobierno en España, Catalina Madueño.

El presidente autonómico quedó prendado de la pasión que se vive, «y de como esta romería sirve de punto de encuentro de personas muy diferentes», Pues Moreno pudo vivir en la procesión esa pasión y fe inusitada por las calzadas escoltadas por Sierra Morena, de como las peñas de Andújar quieren a la Morenita le exclamaron desde la Ciudad de las Carretas y los albergues romeros y de la hospitalidad que se destila entre el crisol de culturas que conforman el ramillete de hermandades, procedentes de varias partes de España.

Ayer, el abrazo fraternal entre las peñas romeras de Andújar y las filiales fue más profundo y emotivo, volvieron a cruzarse los estandartes con fervor y la Virgen de la Cabeza saludó a las casas de cofradías de Málaga y Huelva al cumplir ambas su 25 aniversario.