Un reencuentro plagado de nostalgia y de emociones incontenibles

Los pobladores se fundieron ayer en un fuerte abrazo con los emigrantes, tras la llegada de estos. /J. C. GONZÁLEZ
Los pobladores se fundieron ayer en un fuerte abrazo con los emigrantes, tras la llegada de estos. / J. C. GONZÁLEZ

El II Encuentro de Sotilleros en el Mundo permite el regreso a sus raíces a personas que llevaban décadas sin venir al Sotillo

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDUJAR CORRESPONSAL

La emoción incontenible que está viviendo este fin de semana el poblado de Llanos del Sotillo, quebranta la mansedumbre que preside el día a día de este poblado de colonización con el II Encuentro de Sotilleros en el Mundo, que reúne a las personas que aún viven en la pedanía, con las que un día marcharon a labrarse un mejor porvenir por la geografía española y del extranjero. Un nudo en la garganta tenían las personas que ayer esperaban el autobús de sotilleros, que bajaron con una pasión y alegría desbocadas.

El alcalde pedáneo, Juan Muñoz, señaló que este fin de semana se congregan unas 500 personas «con raíces en el poblado, que han venido de Lloret del Mar, Rosas, Alemania, Tarragona, Barcelona, Málaga, La Rioja y de todos los puntos», indicó Muñoz. El poblado se ha engalanado y los vecinos se han volcado para que el acontecimiento sea inolvidable. «Llevamos un año organizándolo y si el año pasado en Lloret fue emocionante, este año será más», indicó.

Desde ayer y hasta mañana domingo se han preparado comidas, verbenas y entrega de reconocimientos. Juan Conde es de los pocos primeros pobladores que quedan varones, y se mostró encantado con este encuentro tan fraternal y humano «sobre todo en estos tiempos que vivimos, en los que hacen mucha falta los sentimientos que provoca, porque son gente que conocemos de hace 40 años», desgranó Conde.

La comisión organizadora ha derrochado ilusión, tiempo y dedicación por este acto tan entrañable. El poblado se ha volcado con altas dosis de colaboración y unión «algo que no se veía en el poblado», resaltó satisfecho el alcalde. Luis Ramírez es uno de los integrantes de la comisión. «Llevamos desde septiembre planificando desde Lloret este evento y es un placer preparar la fiesta para los emigrantes, que se merecen este homenaje», constató.

Testimonios

Paqui Gallego, su hijo y su nuera viven en Reus y suelen venir cada año al poblado cuatro o cinco veces. Tiene aquí a sus hermanos y madre: «nos hemos encontrado con gente que no veíamos desde hace 40 años», apuntó. Su hijo Ángel se marchó con ocho años del poblado y recuerda aquellos veranos que pasaba con sus abuelos. Su mujer, Tamara, es natural de Andújar y confiesa como «es muy bonito reencontrarte con amigos de la infancia, que ahora tienen sus niños como nosotros».

Manuela Pulido reside en Lloret del Mar. «Nací en El Sotillo y me gustaría venir más por eso este encuentro es precioso y me encanta», relató. Pulido reconoció que se mezclan los sentimientos de pena y alegría, «pena por la añoranza y alegría por este reencuentro». Miguel 'El Cheques' es uno de los artífices de este encuentro. «Esto es algo inenarrable, porque ha venido gente que llevaba sin acudir 30 y 40 años, por lo que se están viviendo una escenas impactantes», describió.