Francisco Martínez. / ANDÚJAR IDEAL

Cáritas se va a embarcar en la formación de la población más joven para insertarla en el mercado laboral

El reelegido presidente de Cáritas avisa del ascenso de la precariedad en las familias iliturgitanas

Francisco Martínez, que ha visto renovada su confianza, señala que los últimos hechos han provocado un aumento de las atenciones

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

Francisco Martínez vuelve a regir los destinos de Cáritas Interparroquial, tras ser reelegido el pasado mes de abril. En marzo del año 2019 fue nombrado presidente de Cáritas y formó su equipo, que tuvo que afrontar la etapa dura de la pandemia y sus efectos devastadores. Anteriormente estuvo una etapa al frente de Cáritas. Goza de experiencia al servicio de los más pobres en el barrio humilde de La Lagunilla, en Cáritas de la iglesia de Santiago Apóstol. Una vez expiró su mandato, se convocaron las elecciones y resultó elegido en unos comicios donde también se presentó otro candidato, Francisco Rus, un joven voluntario de las institución humanitaria dependiente de la iglesia diocesana. «Le agradezco su participación y preocupación». alabó Martínez, quien será ratificado el día 28 de mayo por el consejo diocesano.

El reto que se le presenta al reelegido presidente de Cáritas en la ciudad es la atención a una sociedad local, «que ha sufrido la pandemia del coronavirus y ahora se ve afectada por la guerra en Ucrania y por la subida de los precios y de la energía». Esta circunstancia ha provocado un incremento del pago de los suministros entre la ciudadanía, «cada vez son más las personas que acuden a las distintas Cáritas parroquiales a que se les pague el agua, el alcantarillado, la luz y también los alimentos». También comparten la atención a la ciudadana con la población ucraniana, que ha tenido que dejar su país por la invasión rusa, «desde los países limítrofes se les entrega a los ucranianos toda clase de ropa, alimentos y medicamentos», precisó Martínez.

Subida de los precios

El presidente de Cáritas, ha precisado que la subida de los precios ha provocado más precariedad en un buen número de pensionistas del municipio, «hay pagas de algo más de 400 euros que no permiten adquirir productos básicos alimenticios, por lo que tenemos que ayudar en este aspecto nosotros», recalcó Martínez a IDEAL. Como contrapeso a esta situación, Martínez ha valorado positivamente la ayuda que ha recibido Cáritas Diocesana por parte de la Junta de Andalucía, «que nos alienta en nuestro trabajo por la mejora del bienestar de muchas familias andaluzas e iliturgitanas». Esta ayuda se ha destinado para la compra de sábanas, para aparatos de guisar, mobiliario», detalló Francisco Martínez, quien ha añadido que han visitado casa por casa para inspeccionar 'in situ' las carencias de las familias. También personas mayores han podido arreglarse la dentadura. «Cáritas se ha sentido muy arropada por las ayudas que ha recibido de la administración autonómica».

El responsable de Cáritas Interparroquial ha rogado por el final de la guerra y porque no sigan aumentando los casos de coronavirus, «para poder dedicarnos a nuestra actividad diaria normal». Ha adelantado que los distintos programas diocesanos se van a enfocar en la ciudad a la formación de la población, y próximamente, se va a iniciar un curso gratuito sobre seguridad a las personas desempleadas menores de 30 años para que se inserten en el mercado laboral.