El autor, primero a la izquierda, con gente que le firmó el libro. / J . C. GONZÁLEZ

Toda la realidad y crudeza del asedio al Santurio se mezcla con las caras de Bélmez

John Wolf impacta en la ciudad con la presentación de su libro que narra el drama de la guerra y su relación con lo paranormal

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

El libro 'El santuario: basado en el misterio de Bélmez' de John Wolf, expresa la realidad de una guerra. Así es como lo entiende el autor. «Más allá de las víctimas y de las bombas, porque se cuentan traiciones entre vecinos, amigos y allegados», detalló en la presentación de su obra en la Casa Municipal de Cultura.

Este libro tiene como contexto el asedio al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza durante la guerra civil española. «Donde todos fueron malos, perdedores y vencidos, donde la imagen que se dio es que la maldad no tiene límites, por lo que ni hubo bandos», deduce el escritor linarense, quien ha recabado el testigo de supervivientes. «Que me contaron las disputas entre hermanos por unas tierras», relató en la presentación ante el público asistente.

John relaciona aquel asedio del Santuario con el fenómeno de las caras de Bélmez de la Moraleda, por lo que el autor se adentra en el los fenómenos paranormales, a los que lleva tiempo dedicados y que le ha motivado a viajar a los lugares más misteriosos de España y de Europa.

Homenaje

Esta publicación sirve de homenaje a Isabel Chamorro, sobrina de María Gómez Cámara, antigua dueña de la famosa casa de Bélmez de la Moraleda, donde aparecieron las caras. Isabel fue una de las supervivientes de aquel funesto asedio al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, que se convirtió en uno de los hechos capitales de la contienda civil, y que ha dejado un reguero de comentarios, publicaciones y películas.

John apunta que Isabel tenía dos años cuando ocurrió aquel asedio. «Recuerdo que me enseñó las heridas de metralla y que quedé conmocionado como un bebé sufriera aquel horror, por lo que la primera impresión que extraje es que aquellos no podría volver a suceder más», cuenta.

Este escritor trata de ser muy fiel a contar lo que ha recabado de su investigación. «He podido comprobar que supuestas psicofonías de las caras de Bélmez eran diálogos de aquel asedio al Santuario cuando una madre en el bombardeo al Santuario llora por su hijo llamado Kiko». Aclara que trata de ser lo más fideligno posible y comprobó que muchos vecinos de Bélmez murieron en aquel asedio al Santuario.

Este escritor linarense entabló un coloquio con el público asistente y les confesó que es escéptico con los fenómenos paranormales, pero narró como en una noche de otoño en el Santuario, pudo escuchar las voces de unos niños. También señaló que ha obviado en su libro algunos testimonios que son escalofriantes y que hablan de la crudeza de la guerra.

El autor de este libro reiteró en más de una ocasión que está basado en datos históricos, y testimonios de supervivientes del asedio al Santuario de la Virgen de la Cabeza.