Antonio Lerma, ayer en la fuente de la Plaza Vieja de Andújar. / J. C. G.

CIERRA HOY CON UNA GUARDIA SUS MÁS DE 40 AÑOS DE PROFESIONAL DE LA MEDICINA DEJANDO UNA PROFUNDA HUELLA ENTRE COMPAÑERO Y POBLACIÓN

«Me quedo con lo más gratificante de la profesión»

Antonio Lerma cierra hoy su periplo como médico, ganándose el cariño de la gente que en su día pidió firmas para que no abandonara hace tres años cuando podía jubilarse

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

El médico Antonio Lerma Domingo tendrá que afrontar hoy martes una guardia más en Villanueva de la Reina, como las muchas que ha desempeñado en sus más de 40 años de profesional en la atención primaria. No será una jornada cualquiera, porque supondrá el fin a su dilatada carrera como profesional de la medicina.

Este galeno saltó a la actualidad hace tres años, cuando se pudo jubilar, y un movimiento creado a través de las redes sociales por pacientes le mostró su cariño y le pidió que siguiera desempeñando su labor en el centro de salud Virgen de la Cabeza, donde fue director durante 14 años, «además me encontraba muy cómodo y no quería jubilarme», reconoció ayer a IDEAL. También se recogieron 800 firmas en 10 días para que pudiera continuar, «y ya cumplo 70 años y aunque me tomo mi descanso correspondiente, yo estaría dispuesto a continuar otros cinco años más, porque nos faltan médicos», confesó. Además, la ley, por un día le permitió seguir para júbilo de sus pacientes y con el plácet de sindicatos y administración.

En el tramo final de su profesión, ha tenido que lidiar con la pandemia del coronavirus, donde ha combatido la parte más cruda, la de las residencias, «en la primera ola salimos casi indemnes, pero el resto fueron criminales, aunque ya estamos vacunados y los efectos no son tan graves ahora». Antonio tuvo covid en julio del año pasado, aunque los síntomas fueron leves. A Antonio el virus apenas le ha cambiado la dinámica de trabajo, porque ya mantenía antes un contacto directo con los pacientes vía telefónica o a través de las nuevas tecnologías.

Origen

Antonio Lerma nació en tierras granadinas, en concreto en un cortijo ubicado entre Montejícar y Campotéjar. En Granada cursó la carrera de Medicina, «en 1981 vine a Jaén capital con la idea de regresar a mi tierra, pero en 1983 me salió una plaza en Andújar y desde entonces vivo aquí porque me encontré muy cómodo», relató. En estos 40 años ha vivido la evolución que ha experimentado la medicina, «en cuanto a la facilidad de hacer las pruebas y mantener el historial de los pacientes, lo que facilitaba la preinscripción». Rememora como no había antes tantos medios materiales y de recursos humanos, lo que dificultaba la atención. Muchas son las anécdotas las que guarda Antonio, en su alforja plagada ya de recuerdos.

Lerma recuerda como personas le han agradecido que les salvara la vida, «esto se te queda grabado». En el lado opuesto se halla la falta de respeto, que como dice, hoy en día hay contra los médicos, «a base de amenazas e insultos y antes esto no ocurría». En este sentido advierte, que aunque se ha avanzado en libertades democráticas, «se han perdido valores como el respeto a la gente, a los profesores y médicos» lamenta este médico de vocación.