JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ

Los puestos de la Plaza de Abastos se resienten por la actual coyuntura

El presidente del colectivo que los aglutina indican que se ven perjudicados por la excesiva competencia y la inflación

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ ANDÚJAR

La Plaza de Abastos no es ajena a los problemas que están viviendo en los últimos meses los comercios y los autónomos por culpa de la pandemia, la inflación y guerra de Ucrania.

Los vendedores del Mercado de Abastos llevan en los últimos tiempos realizando un ímprobo esfuerzo por ponderar en los valores que atesora como fidelidad, calidad, cercanía, a través del colectivo que los representa, y el pasado sábado un campeonato autonómico de ajedrez trató de acercar a gente al recinto, que en los últimos años ha mejorado sus infraestructuras, pero se ha topado con varios frentes.

El presidente de Mercandújar. Francisco Checa, constata que durante el pasado mes de mayo, «las ventas estuvieron muy flojas». Achaca como factor primordial a lo que considera «una subida excesiva de precios por el encarecimiento de los costes», especificó. Checa alaba el esfuerzo de sus compañeros por ponderar la calidad de sus productos y por desarrollar iniciativas que tiendan a divulgarlas, «pero al final tenemos una competencia muy grande porque en Andújar hay un exceso de comercios y de grandes superficies para la población que tiene y el pastel se va repartiendo porque los clientes buscan la calidad y también el precio», reflexiona.

Francisco Checa es un conocido productor de carne del municipio que ha visto afectado por la subida del coste del pienso , a lo que se une el incremento del precio de la energía. «Producir un kilo de carne te cuesta un 40% más y eso es un problema muy grande». De todas formas el mantiene firme su negocio.

Especulación

Este productor de carne y presidente del colectivo de vendedores del mercado de abastos ahonda en otro factor que ha encarecido el coste de productos como el maíz y la soja, «tenemos a los fondos de inversión gigantes que especulan con el precio de estas materias y hasta que no suben los precios no salen los barcos a repartir los productos».

También añade que la subida del trigo está repercutiendo en el incremento del pan y de todos los productos relacionados, «esto que está sucediendo no es normal y algún día tiene que parar». Checa espera que todo regresa a la normalidad y se recupere la coyuntura de antes de la pandemia, «porque ante la subida de la luz, el gas y la gasolina la gente se queda cada vez con menos para comprar y tiene lo que tiene».