Un proyecto marcado por los numerosos contratiempos

Día en el que se anunciaron las obras en el Cerro a principios de este año. /
Día en el que se anunciaron las obras en el Cerro a principios de este año.

Numerosas dificultades frenan la deseada conducción de agua potable al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZANDUJAR CORRESPONSAL

El proyecto de agua potable al Santuario de la Virgen de la Cabeza, parece 'estar gafado', porque su recorrido está trufado de contratiempos y sinsabores. Se trata de una iniciativa reivindicada por el estatamento romero desde el año 1992 y habla de una carencia endémica que aún asola al Cerro del Cabezo, pese a las numerosas tentativas. La última adversidad surgió en la primavera pasada, tras entrar en quiebra la empresa que iba a acometer las obras de conducción. Pero no es el único contratiempo que ha sufrido este anhelado proyecto.

El pleno de la Corporación andujareña aprobó por unanimidad en febrero de 2008 un acuerdo tripartito entre Ayuntamiento, Diputación y Junta de Andalucía. Todo indicaba que para el Año Jubilar de 2009 iba a estar listo, pero pronto empezaron los problemas. El Ministerio de Medio Ambiente remitió un escrito a la delegación provincial de Medio Ambiente en la que le pedía la apertura de un período de reflexión por cruzar el trazado por una zona lincera.

Esta circunstancia provocó un retraso de un año y medio, por lo que el pleno de la Corporación andujareña aprobó en el mes de diciembre del año 2009 una moción, instando a las administración a que agilizara el proyecto. Pero arrancó el año 2010 con otra viscisitud. El proyecto de abastecimiento de agua potable al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza sufrió una nueva modificación, porque los técnicos de la Diputación Provincial diseñaron un nuevo trazado, al encontrar otra alternativa a la elaborada en un principio.

La Junta de Andalucía confirmó que el presupuesto aumentaría de una manera sustanciosa al previsto inicialmente. La primera opción partía de una captación del Embalse del Encinarejo y llegaba de una forma más directa al Santuario. La segunda alternativa partía de la misma captación del Encinarejo y flanqueaba el río Jándula donde llegaba a una estación de bombeo, para atravesar el Cerro del Coscojar y confluir en las inmediaciones del Santuario con la primera alternativa. No cuajó por falta de dinero.

El entonces alcalde, Jesús Estrella, decidió en el año 2007 construir un aljibe en el Cerro que solo serviría para agua no potable. En marzo de 2015, ordenó levantar un segundo aljibe, con capacidad para tres millones de litros frente al millón que podría acumular el primero. Paralelamante, se realizaron sondeos para extraer el agua que se convertiría en apta para el consumo a través de una potabilizadora que dosificaría la cantidad de líquido que se depura en función de las necesidades.

En mayo de ese año se produce el cambio político en la ciudad, y el elegido primer edil, Paco Huertas, trabaja en un proyecto que supondrá una inversión de más de 838.000 euros que serían financiados a partes iguales por la Administración provincial, a través del Consorcio de Aguas del Rumblar y el Ayuntamiento de Andújar y en donde también se habla de una implicación de la Consejería de Medio Ambiente, aunque los actuales mandatarios dicen no encontrar la partida. La iniciativa venía precedida de varios estudios, tanto para determinar el caudal de agua que se necesitaba, como para establecer las captaciones subterráneas. También se estableció la cantidad y calidad de agua de la que se dispone en esta zona. Es decir, se realizó un estudio de la cantidad y de la calidad del agua en el Cerro del Cabezo.

El pasaso día 11 de enero se anunció el inicio de las obras, que tenían un plazo de ejecución de seis meses. El proyecto, que fue elaborado por la Diputación de Jaén, contemplaba la ejecución de un nuevo sondeo en la zona del Huerto de Los Frailes y la construcción de la Estación de Tratamiento de Aguas Potables (ETAP) con una capacidad de tratamiento de 42 metros cúbicos por hora, que incluiría un depósito de 1.000 metros cúbicos de agua bruta, los sistemas de tratamiento y un depósito de 500 metros cúbicos de agua tratada con sistema de bombeo. Pero la empresa quebró y se abrió un proceso de licitación de las obras por vía de urgencia. Antes de finales de año pueden empezar las obras, según los cálculos.