Preocupación por las obras de reforma en el Cine Tívoli, un edificio protegido

La Asociación Amigos del Patrimonio e historiadores del Arte alertan de que la reforma es «impropia»

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ CORRESPONSAL

La Asociación Amigos del Patrimonio de Andújar e historiadores del Arte han mostrado su preocupación por el desarrollo de las obras que se están ejecutando en el Cine Tívoli.

Este edificio está inscrito Bien Inmueble en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como obra significativa del Movimiento Moderno. Amigos del Patrimonio indica que fue construido entre los años 1933 y 1934, bajo el proyecto del arquitecto Fernando Alzado y el constructor José Corbella. Pasó a ser sala cinematográfica debido al apogeo del cine en la década de 1930. El edificio es un claro ejemplo de la arquitectura expresionista que lideró Erik Mendelson.

Cuando el cine desapareció de la ciudad en la década de 1980 perdió su función, pasando a ser una sala de usos múltiples como sala de fiestas y música. Su nivel de protección en el Plan Especial del Conjunto Histórico de Andújar dentro del catálogo de Bienes y Espacios Protegidos es de Integral en la totalidad del edificio, permitiéndole obras de restauración, conservación o mantenimiento, consolidación o reparación, acondicionamiento y obras de reforma menor

Recomendaciones

Amigos del Patrimonio especifica que, en cuanto a los criterios de intervención, se especifica el mantenimiento integral del edificio y de sus características morfo- tipológicas. «Se prohíbe cualquier modificación que cambie la envolvente exterior» y aclara que el uso debe de ser compatible con el mantenimiento de los principales elementos tipológicos interiores.

Este colectivo apunta que en la catalogación ya aludida hay una información sobre las características del edificio en donde se habla del constructor Corbella, del arquitecto Fernando Alzado y del movimiento expresionista al que pertenece, especificando que su estado de conservación es bueno y que el único elemento discordante es el cableado en la fachada. «Siendo delegado territorial de la Consejería de Cultura Gabriel Ureña se evitó su destrucción al principio de la década de 1980», recuerda este colectivo.

Amigos del Patrimonio señala que las obras que se están llevando a cabo suponen una remodelación completa en su interior y en el exterior, en la fachada sur, «eliminando el estucado, dejando el ladrillo visto en su parte baja, apareciendo un zócalo y marquetería de vanos metálicos, algo impropio», cuestiona esta asociación, que añade además que los críticos con esta actuación se preguntan si tiene los permisos oportunos atendiendo al proyecto de reforma que se está llevando a cabo.

La delegación territorial de Cultura conoce ya esta intervención en una obra que está protegida. Desde el Ayuntamiento de la ciudad no se ha pronunciado sobre este asunto, a la espera de los acontecimientos.