Saltar al contenido

Accede sin límites

Suscríbete

UN POCO TARDE

Un poco tarde, como casi siempre Eduardo Criado García, pero esta vez, a propio intento

ISABEL RECA

ALTOZANO

Un poco tarde, como casi siempre Eduardo Criado García, pero esta vez, a propio intento. He esperado a que todas la mentes sesudas y las ... plumas prestigiosas de la clase periodística a la que siempre fui mera aficionada, escribiesen su obituario, sobre tu amplio y dilatado currículum del que fuiste poseedor en el ámbito social, económico y hasta eclesial, dentro de la localidad, la provincia, Andalucía y España. Para yo hacerlo en lo que pudiéramos llamar intrahistoria, esa que siempre compartíamos, desde aquel primer despacho cameral ubicado en la calle San Francisco, al cuarto de estar de tu vivienda familiar-

Tu inclusión en la familia Reca, por tu matrimonio con mi prima Mª Dolores Reca de Criado, que así le gustaba la denominasen, me llevo a conocerte, mejor no decir ni los años, ni siquiera las décadas. Desde el primer momento, y en especial desde tu inicio en aquellas elecciones «por el tercio familiar» al Ayuntamiento de Andújar, te empeñaste en que fuera lo que por entonces ni existía, «una jefa de prensa» decías, que escribiera todo lo tuyo. Nosé porque sospeche que aquello era algo que debía consultar con los responsables, entonces y ahora de esta cabecera, IDEAL. No se puede servir á Dios y al diablo, me dijeron, sin que uno u otro lo fueran. Tu inteligencia, siempre practica, me dejó en este medio, «donde me vas a servir mucho más». No sé si fue o no así, pero a través de ti llegue a conocer otros medios, pero sobre todo algo de lo que puedo presumir, los llamados intríngulis de la política. Con el tiempo, tuviste aquella jefa de prensa y aquel gabinete lo hiciste realidad con una titulada y gran profesional, como es mi amiga Beatriz Jiménez.

Desde aquel primer acto oficial, que las circunstancias te llevaron a presidir como alcalde, el funeral de Carrero Blanco, sin conocimiento alguno de aquel «Movimiento», pasando por el «uniforme» que siempre te negaste a vestir y que dejó clara tu independencia. Una independencia a la que algunos ha gustado y a otros no tanto, con errores o sin ellos, que pocas veces la ciudad de Andújar supo aprovechar. En público, pero sobre todo en privado, te has quejado una y mil veces de que los iliturgitanos no supieran o quisieran aprovecharse de tus cargos. Como ser humano y sobre todo, como persona pública, tus aciertos y errores nunca quedaron ocultos, de ahí que cualquier cargo, hasta eclesiástico, fuera motivo de polémica, discusión y debate, como si ello lo cambiase. Pese a ello, existieron en ti y junto a Loli, unos principios que supisteis transmitir a vuestros hijos, unos principios inamovibles, hoy en decadencia, por desgracia: la unidad familiar, el trabajo y la honestidad. No hay más que echar un vistazo, así, por encima, para comprobar como todos y cada uno de tus cinco hijos: Eduardo, Luis Fernando, Inmaculada, José Manuel y Carlos Gustavo, los llevan en sus genes, como una muestra indeleble del sello familiar. Lo que no quiero, ni pretendo decir que hayan sido y sean los compartidores al milímetro de tus decisiones

Has sido un nonagenario nada habitual. Con la mente preclara y con lo que vulgarmente llamamos «con las botas puestas» hasta el final. De ahí, el ejemplo grafico, en portada, el mismo día que te fuiste de un acto oficial, como tantos otros. Negar de tu orgullo y presunción ante nombramientos y honores sería negar una parte de la realidad y la evidencia de tu vida. Pero ninguno como el de la denominación de Cristiano y la de Hijo Predilecto de la ciudad de Andújar. La primera impresa con el agua del Bautismo de esa Iglesia a la que serviste, como todo hijo de ella, con tus aciertos y tus errores. La otra, la de Hijo Predilecto que hubiera sido lamentable, el ser posterior a tu presencia física, porque fue en aquel acto, precisamente, donde dejaste alto, pero sobre todo claro, de tu orgullo como hijo de Dios y de Andújar. Era mi intrahistoria.

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Accede sin límite a todo el contenido

Ideal te recomienda