Pascua y pregón

Podría contar mil anécdotas del pregón, hablar de sus protagonistas, de las presentaciones de pregoneros que también he tenido el honor de hacer..., y que se dejaron en favor de la Cena Romera que tiene su propia idiosincrasia, su sabor cofrade; pero que es otra cosa

Pascua y pregón
J. C. GONZÁLEZ
ALFREDO YBARRA

Domingo de Resurrección, Domingo de Pascua, Pascua de Resurrección, Domingo de Gloria, la fiesta central del cristianismo. El resucitado procesiona por las calles (cuando escribo estas líneas, por ayer sábado, el tiempo sigue fluctuando, y es difícil saber cómo andará a la hora de la salida de la parroquia de San Eufrasio): Pero es curioso, y largo, intentar explicar por qué a los entusiastas de la Semana Santa de las cofradías y de los pasos procesionales, no les embelesan las procesiones del Resucitado, o al menos no les arrebatan tanto como las de las dolorosas y los cristos nazarenos o crucificados. En Andújar, además la Pascua siempre se ha prolongado hasta rubricarse en el domingo de la Romería. Pero es que, además, a consecuencia del calendario, hoy empieza la semana romera, lo que hace que la, normal, agitación de la vida local que se produce en estos días, se redunde. De hecho, esta mañana se celebra el segundo «domingo de banderas» y esta tarde tiene lugar la 54 edición del pregón oficial de la Romería. En esta ocasión el encargado de exaltar la fiesta y fervor en torno a la Morenita es José María Alcántara Soriano. El pregonero, natural de Marmolejo, es un activo miembro de la Hermandad de Nuestro Jesús Nazareno y romero, de aquella localidad. Ha sido pregonero de la Romería de la Virgen de la Cabeza de Marmolejo en el año 2011; y en el año 2014, fue igualmente, pregonero de la Peña «El Madroño» de Andújar; así mismo ha participado en la presentación del cartel de 2018 de la iliturgitana Peña «El Caballo».

Precisamente este año, la memoria se hace vértigo, hace 30 años de aquel pregón oficial de la Romería que pronuncié en 1989, cuando la corporación municipal, después de una época con pregoneros de postín, prácticamente todos foráneos (el arzobispo/cardenal José M. Estepa, o José Carlos de Torres, grandes en tanto, nacidos en Andújar, fueron pregoneros, pero llevaban tiempo en órbitas distantes a Andújar) quiso que el encargado de pronunciar el pregón fuera alguien que pisara el surco iliturgitano, que conociera la romería a ras de suelo, y escanciara en el tarro del anuncio romero, no sólo las generalizaciones, sino concreciones eminentemente singulares, que dieran al pregón un aroma más acrisolado. Y me correspondió, sin haber llegado a la treintena, y teniendo como predecesores, entre otros, a mi venerado José Manuel Caballero Bonald, o a mis admirados Antonio Hernández, Fernando Quiñones o Manuel Ríos Ruiz; también a José García Nieto, a Luis López Anglada, los hermanos Murciano, Luis Jiménez Martos, a Matías Prats, o a mi predecesor: Joaquín Ruiz Jiménez. Y reseño además al pregonero de 1974, Manuel Alcántara, fallecido esta semana que luego ha sido el maestro de tantos de los que participamos en la cofradía de la columna periodística, el decano del columnismo nacional, y por abrumador otorgamiento, patrón del mismo.

Precisamente Manuel Alcántara tiene mucho que ver en los preámbulos que luego se formalizarían en el Pregón. Surgió este a raíz de los Juegos Florales que se celebraron con motivo de la Recoronación de la Virgen de la Cabeza, en 1960. Unas justas poéticas que ganó el entonces joven poeta malagueño, Manuel Alcántara, con «Nuestra Señora de las Jaras». Fue un acto muy escenográfico, y grandilocuente con autoridades nacionales y provinciales, reina y damas de honor. Boato por los cuatro costados, y, un mantenedor, Jaime de Foxá, que se adecuó perfectamente a la exaltación de la ciudad, el Santuario y la Romería, y a aquella recoronación, que no olvidemos que protagonizó la esposa de Franco. Aquello caló tanto que en 1965 se daba el aldabonazo al Pregón oficial de la Romería, con la intervención del mismo Jaime de Foxá. Pregón que nacía bajo el auspicio del Ayuntamiento de Andújar, como el cartel oficial, y así ha seguido a lo largo de los años. Igualmente durante años al programa se unía la actuación de artistas de renombre.

Podría contar mil anécdotas del pregón, hablar de sus protagonistas, de las presentaciones de pregoneros que también he tenido el honor de hacer,..., de aquellas cenas de homenaje al pregonero, que tenían un sentido propio (que reajustándolas no tenían que haber desaparecido) y que se dejaron en favor de la Cena Romera que tiene su propia idiosincrasia, su sabor cofrade; pero que es otra cosa. Mi actitud ante la vida, ante Andújar y ante el crisol devocional y romero, me ha tenido siempre al lado de algunas de sus vertientes, para mí singulares, como la del pregón, esa palabra que se hace pálpito de sueños, de cultura, de fe, historia, y de fiesta.