Borrar
Penitentes de la Hermandad de la Paciencia, oran ante las imágenes. GONZÁLEZ
Una oración en comunión para probar el cáliz amargo

Una oración en comunión para probar el cáliz amargo

SEMANA SANTA 2024 ·

Unas inauditas suspensiones de las procesiones en Miércoles Santo en Andújar, propicia una devoción íntima ante las imágenes

JOSÉ CARLOS GONZÁLEZ

ANDÚJAR

Jueves, 28 de marzo 2024, 11:45

Necesitas ser suscriptor para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Habría que revisar de una forma minuciosa los anaqueles de la historia, para tropezarse con hechos tan tumultuosos que rodean a la Semana Santa andujareña en los últimos tiempos. Hace ahora cuatro años, las iglesias estaban cerradas a 'cal y canto' por culpa de la pandemia del coronavirus. En el 2021 las cultos se celebraron en el interior de los templos y ayer, dos cofradías anunciaron, ya por la mañana, la suspensión de sus estaciones de penitencia por las calles de la ciudad. No se conoce una situación así en el ampuloso mundo cofrade en la ciudad.

En la Archicofradía de Nuestro Padre Jesús en su Agonía en el Huertos, al menos sus penitentes, se evitaron el mal trago del cáliz amargo (ese que Jesús prueba en el inefable crepúsculo del Miércoles Santo andujareño para someterse a la voluntad del Padre) de no conocer a última hora la funesta decisión de no salir a la calles, para expresar la auténtica catequesis en el instante en que la talla magistral cincelada por Luis Aldehuela muestra a un ángel convenciendo a Jesús de su misión divina, tras momento de duda y una angustia infernal y turbulenta.

En la misa que se celebró en la parroquia de la Divina Pastora, presidida por el padre Manuel Botet, los fieles y cofrades escoltaron a un afligido Jesús y una dolorida madre, ante unos discípulos ajenos a este momento culminante. La iglesia estaba abarrotada. Los responsables de esta Archicofradía lo tuvieron muy claro desde un primer momento. «Sabíamos que nos iban a llover en cualquier momento y no tenía sentido alargar el sufrimiento y de comunicar la decisión una vez vestidos de penitentes y evitamos también el traslado de los músicos, los trastornos y la frustración de las mujeres que se iban a vestir de mantillas», señaló el hermano mayor de esta archicofradía, Francisco Sánchez, No recuerda con la suspensión con tanta antelación de la procesión, «sí que algunas se suspendieron a última hora y hace dos años nos cayó un buen chaparrón a mitad del recorrido que nos obligó a cambiar el recorrido», rememoró Sánchez.

Los penitentes y devotos tuvieron la oportunidad de congregarse ante las imágenes con oraciones sentidas y profundas, cargadas de fe y confraternización. Pero una vez acaba la Semana Santa, a esta Archicofradía, incrustada en la barriada Plaza de Toros, culminará los actos del 75 aniversario celebrados el año pasado con la edición del libro conmemorativo de la efemérides, encargado a Maudilio Moreno y a la adquisición de la sede en propiedad, su gran reto.

La Paciencia

Y el Miércoles Santo andujareño estuvo desprovisto por las calles de esa imagen del Cristo en el pretorio tras ser flagaledo y con una mirada estoica y serena al Padre. La cofradía de la Paciencia también anunció la suspensión a lo largo de la mañana. Los cofrades estuvieron convocados a la misa en Santa María, para después reunirse en torno a las imágenes y orar todos juntos en comunión en medio del incienso. El secretario de la Paciencia, Francisco Calzado, -a la sazón secretario de la Agrupación de Cofradías del Arciprestazgo de Andújar-, no tenía constancia de la sucesión de suspensiones de tantas procesiones desde el Domingo de Ramos. Al menos la imagen de la Borriquita, (perteneciente a la cofradía de la Paciencia) si pudo procesionar en una radiante y luminosa mañana de Domingo de Ramos. «Al menos una parte importante de nuestros cofrades, si han podido disfrutar de una procesión en esta Semana Santa, aunque otros no, pero tendremos que aceptar las cosas conformen nos vienen», acató Calzado.

Quienes más no pudieron reprimir su desazón y armagura fueron los costaleros de la ciudad y quienes vinieron de distintas partes del país a su cuna para portar sobre sus hombros sus queridas imágenes, algo por lo que llevan soñando todo un año. Las lágrimas que descargaba el cielo en esos instantes se confabularon con esos costaleros que rezaban antes sus las tallas con un llanto y hondo pesar. Fue el preludio de la afrenta que la espera a Jesús en medio de la oscuridad y las tinieblas de estos días pasión y de esperanza que anidan en estos días en los corazones cristianos.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios