San Eufrasio en Santa María del Mao

Tumba de San Eufrasio en Santa MAría Del Mao.
Tumba de San Eufrasio en Santa MAría Del Mao. / Juan Vicente Córcoles.
  • feria de septiembre

  • Desde hace pocos años, la Tradicional Feria de Septiembre se dedica a San Eufrasio. No entraré si es acertado o no, más bien no. Habrá que recordar que la feria de Andújar, hasta el siglo XIX, era en el mes de mayo, uniendo la Romería de la Virgen de la Cabeza con la fiesta del 15 de mayo por San Eufrasio. Pero en noviembre de 1799 hay un completo informe municipal para el Real Consejo de Castilla pidiendo que la feria se traslade al mes de septiembre por ser conveniente para la ciudad y para los pueblos cercanos

En noviembre de 1801 viene un despacho del Real Consejo autorizando la feria de Andújar en septiembre, cuya duración sería de seis días a partir del 20. Los tres primeros días sería para ropas y mercadería y los restantes para feria de ganados. El despacho dice que se anunciará en la Gaceta de Madrid (lo que hoy es el Boletín Oficial del Estado) para conocimiento de todas las poblaciones. El ganado se ubicaría en el Sotillo y en la dehesa del Terrero por estar junto al Guadalquivir; las mercaderías en la Silera, extramuros de la ciudad, cuyo lugar se adecentaría al mejorar su urbanización con la renovación de un alcantarillado. La feria se pasó a septiembre por ser el final del año agrícola.

San Eufrasio si, San Eufrasio no, conozcamos algo del lugar de San Eufrasio en Galicia. Ante la invasión musulmana en el 711 para que no profanasen la tumba de San Eufrasio, Santo Varón, martirizado en el año 70 d.C. llevaron su cuerpo muy lejos, a tierras gallegas, a la actual provincia de Lugo, hoy comarca de Sarria, concejo de Incio, elevaciones de la sierra de Oribio, regadas por el Mao. Precisamente Mao significa “mano” en gallego, y cinco ríos, que son los dedos forman el caudal más importante que es el rio Mao. La zona es muy bella y está ocupada por una población dispersa organizada en tres parroquias, la del Salvador de Mao, San Román de Mao y Santa María de Mao que es donde está enterrado San Eufrasio. Maizales, plantas forrajeras, berzas, patatas y árboles como nogales, castaños, fresnos y álamos en los cursos fluviales, muchos helechos en el monte bajo, todo salpicado de ganado vacuno. Caminos, bien asfaltados, con algún que otro peregrino que se ha retirado de su camino francés jacobeo que pasa por el monasterio benedictino de Samos, impresionante obra del complejo conventual-hospedería dedicada a San Julian.

La zona de Santa María queda organizada en una gran explanada en donde un bar o casa del campo está muy cercana; lugar marcado por una estela pétrea con una estrofa de Marica Campo dedicada a Val de Mao. De la explanada a Santa María se llega en unos segundos por un camino, entre maizales y nogales. Santa Maria está rodeada por un cementerio en donde los muros de la iglesia cobijan a los difuntos. Un pórtico sujetado por cuatro columnas de granito con capiteles toscanos sujetan la cubierta de lascas de pizarra, de la que sobresale la espadaña hecha con sillares de granito; espadaña muy sencilla con tres vanos de los que dos, los inferiores están ocupados por campanas.

Una puerta con arco de medio punto es el acceso a la iglesia, de planta basilical, muy sencilla, con un marcado presbiterio; a la izquierda una pétrea pila bautismal con cuatro cepillos para limosnas, uno es de la Virgen del Carmen y otro de San Antonio; la nave con coro alto es rectangular con una cubierta de madera a dos aguas formada por líneas de pares con cinco tirantes; en el centro la tumba de San Eufrasio, muy sencilla con dos grandes losas de piedra superpuestas, la superior es la primitiva en donde tiene grabada una inscripción que hace alusión a cuando fue abierto el sepulcro para coger un trozo de hueso del antebrazo y traerlo a Andújar en el 1597. Hay paz y humildad. Sobre la tumba un cepillo con un grabado del Santo Varón, un ramo de flores, velas encendidas, estampas de San Eufrasio con una oración y en la cabecera un pedestal de hierro que sujeta una imagen de madera policromada, del XVII, de San Eufrasio; mitrado, con báculo sobre la mano derecha teniendo en la izquierda la Biblia; capa pluvial roja, colgándole del cuello tres estadales de la Virgen de la Cabeza.

De todos los San Eufrasios que conozco, éste es el más bello. A los pies del pedestal una jarra de alfarería de Guadix que nos evoca a San Torcuato compañero de San Eufrasio. La entrada al presbiterio está custodiado por una Inmaculada y un San José; la capilla mayor o presbiterio tiene una armadura de madera, mudéjar, sencilla pero bella, posiblemente del siglo XVI, con almizate ajedrezado, cuatro faldones más las cuatro esquinas con cuadrales, y lo que llama la atención es el retablo del XVI, de dos pisos y tres calles; en el centro una talla de la Virgen, una Inmaculada, Santa María, la titular de la iglesia; a su derecha San Eufrasio, a la izquierda Santa Bárbara; en el piso superior, en el centro un Calvario, a un lado San Benito y al otro lado creo que es San Mateo.

En una pared, un azulejo en el que se lee, decorado con la imagen de San Eufrasio:” Acto de Hermanamiento/ celebrado entre la/ Hermandad de San Eufrasio/ de Andújar /y la/ Asociación Amigos de San Eufrasio/Comarca del Valle del Mao/Andújar-Incio 15-8-1996”.

Saliendo de Santa María hay un panel con información sobre el lugar, su religiosidad y su origen, se habla de Iliturgi, de Andújar. Nos llama la atención una casa abandonada, de una planta, muros de pizarra con dos escudos episcopales en su fachada; es la casa del priorato pues Santa María fue cenobio del monasterio de Samos; en la casa se administraba las devociones y el diezmo.

Abandonamos Val de Mao en dirección a Samos, observamos que en los cruces de carretera está indicado “San Eufrasio”. En Samos entramos en el camino jacobeo francés que viene de la zona del Bierzo pasa por Cebreira, Triacastela y llega a Samos. Los peregrinos no dejan de pasar. Sarria no queda lejos y ya muy cerca Santiago.