Los vendedores de la Plaza de Abastos exigen la climatización del recinto
La Plaza de Abastos sigue siendo uno de los centros neurálgicos de la ciudad porque es un espacio que invita al encuentro, la conservación y la cercanía, valores estos que se avivan en este mes de agosto que coincide con el regreso de los hijos e hijas de Andújar que andan esparcidos por diversos puntos de la geografía nacional. A diario es un punto de conversación entre los vecinos y familiares
josé c. gonzález
Martes, 16 de agosto 2016, 07:10
La Plaza de Abastos es un enclave escogido para reencontrarse con familiares, amigos y con la gastronomía más selecta de la zona, que buscan ebrios ... de nostalgia los andujareños que desarrollan sus vidas en otros lares. La presidenta de Mercandújar (colectivo que aglutina a los vendedores de este mercado), Ascensión Navas, percibe más animación este verano y un ligero repunte en las ventas respecto a otros años, «no como quisiéramos pero se nota que el público está un poquito más dadivoso y que tiene más alegría que otros años a la hora de comprar», detalla la responsable del colectivo de los vendedores de la Plaza de Abastos.
Quejas
Esta impresión acapara el aspecto positivo de la Plaza de Abastos, porque por contra Navas sentencia que el recinto no reúne las condiciones óptimas. Así se lo ha hecho saber en las reuniones que ha mantenido con el alcalde y con la concejala de Promoción, a quienes les ha visto voluntad por arreglar las deficiencias. Ascensión Navas desea que la Plaza de Abastos esté en las mismas condiciones que otros mercados de Andalucía, «el nuestro ya está obsoleto, porque se deben de reubicar los puestos, arreglar la solería, instalar una climatización para todo el año para que la gente se encuentre más cómoda», reclama Navas.
Destaca que en el anterior mandato se instalara un sistema de refrigeración (microclima), que entiende no es suficiente para todo el recinto. Este sistema requiere de la instalación de unos ventiladores. Eso sí, defiende la calidad de los productos que se venden, «son autóctonos que se cultivan en nuestras vegas, que los propios carniceros elaboran por lo que al público le gusta, pero si está en mejores condiciones sería lo más ideal porque en invierno le encantaría que estuviera más caliente y en verano más fresquito», razona la presidenta de Mercandújar.
Añade Ascensión Navas que esta falta de acondicionamiento y los problemas de accesos con el coche al centro de la ciudad disuade a mucha gente de fuera a comprar en la Plaza, a sabiendas de la gran calidad y buen servicio que le brindan los vendedores, por su trato y cercanía, de ahí que demande el interés y el compromiso de los organismos y administraciones.
Unos 50 puestos de vendedores están instalados en la Plaza de Abastos de Andújar (se trata de un edificio histórico) y la presidenta del colectivo que los aglutina calcula que generan cerca de 300 empleos, entre directos e indirectos, ya que algunos de ellos se encuentran varias personas y se unen a los que realizan las tareas de manufacturación de los productos. Carnicerías, bares, churrerías, pescaderías, tiendas de productos naturales y fruterías completan la variada gama.
Mercardúnjar realiza actividades con los quiere agradecer la fidelidad de sus clientes durante muchos años. Entre ellas se halla la sardinada que se va celebrar el día 7 de septiembre (pórtico de la feria) que sirve de acicate a los vendedores, que en jornadas como esta, ambientan a la Plaza de Abastos. «Es una muestra de agradecimiento y cercanía, porque tengo clientes de hace 50 años», concluye Navas.
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