Juan Mora protagonista de la segunda de las tertulias taurinas de la peña Benjamín Sorando

Con un lleno completo se desarrolló la segunda de las tertulias taurinas del ciclo que organiza la peña "Benjamín Sorando" y que tiene como mantenedor al prestigioso comentarista y crítico taurino Luis Miguel Parrado. En esta ocasión, el protagonista fue el maestro Juan José Gutiérrez Mora, "Juan Mora", natural de Plasencia. Debutó con picadores en Nerva, un 25 de agosto de 1977 y tomó la alternativa en Sevilla, 3 de abril de 1983, con Manolo Vázquez y Curro Romero. El toro se llamó "Arriadito" y era de Núñez Moreno de Guerra. La confirmación tuvo lugar el 26 de abril de 1984, con Manili y Pepín Jiménez. El de la ceremonia se llamó "Desalojado", de Jiménez Pasquau. Su presentación en Andújar fue el 6 de septiembre de 1999, junto a Enrique Ponce y José Tomás. "Malasombra", de Hnos. Sampedro, fue el toro de su debut en plaza andujareña.

IDEAL Andújar

Miércoles, 11 de mayo 2016, 07:50

Todo ello se fue desgranando a través del diálogo con Parrado quien dijo que el extremeño es un "torero de culto". De ésos que quizá ... no estén entre los más conocidos para el gran público, pero que sí ha logrado el mayor reconocimiento que puede conseguir alguien que se dedica al noble oficio de estoquear toros bravos: ser tenido como Maestro por sus compañeros de profesión y estar entre los referentes del buen aficionado, aquél que está alejado de las modas y los números abultados en las estadísticas porque sólo persigue disfrutar del toreo. Del buen toreo.

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Siempre fue Juan Mora un buen torero. Muy bueno, para ser fieles a la realidad. Y si durante los primeros años de alternativa dejó detalles para el recuerdo en muchas plazas ya fueran de mayor o menor categoría, la irregularidad en el triunfo hizo que Juan no llegara a ser considerado figura en lo suyo. Ni más ni menos que lo que suele ocurrir con esos matadores que están catalogados como "artistas". Pero en todo momento ver torear a Juan Mora era un deleite para los paladares más exquisitos del toreo. De la juventud, dijo Luis Miguel, Juan pasó a la madurez, y entonces se convirtió en el torero de culto. Siempre esperado, siempre deseado, y muchas veces el que dejaba mejor recuerdo de la terna cuando terminaba una tarde de toros. Así, hasta que aquella tarde del otoño madrileño, la del 2 de octubre de 2010, todo aquello se sublimó.

Va a hacer seis años y parece como si fuera ayer, de aquel día en que, vestido de hoja seca y oro, trenzó el paseíllo como cabeza de cartel. "Retaco", negro, listón, y con el hierro de Torrealta en su anca, el Toreo, con mayúsculas y en su máxima expresión. Pocos muletazos, ¿para qué más?, y la genialidad de salir a torear con la espada de verdad para recetar un estoconazo de libro. Dos orejas, y otra más del jabonero que hizo cuarto, situaron definitivamente a Juan en el Olimpo del aficionado.

Apenas nueve años antes de aquella tarde gloriosa casi se deja la vida en otra de otoño, lluviosa y triste, allá por 2001, en la plaza de Jaén. Ahora, media docena de calendarios más tarde, Juan puede llevar a gala el marchamo de figura del toreo. Aunque no toree mucho ¿para qué más?, se pregunta el crítico, y sólo lo haga cuándo, cómo y dónde quiera. Para eso es Juan Mora, un personaje único que lleva a su máxima expresión aquel dicho que sentencia "Se torea como se es".

Abrió la Tertulia Juan Vicente Córcoles con datos históricos sobre la Plaza de Toros iliturgitana que este verano cumplirá 118 años. La sala estaba ilustrada con imágenes pictóricas taurinas del pintor Rafael Toribio. La presidencia de la mesa contó con Mª José Bueno, concejala de Cultura del Ayuntamiento, y el presidente de la peña taurina de Andújar, Diego Rojas. Entre los asistentes se encontraba la viuda de Benjamín Sorando, que da nombra a esta entidad.

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