Una mirada a principios del siglo XX
Una feria muy distinta a la de hoy, como muy distinta era de aquel principio de siglo, la Andújar de entonces de la actual. De retratos en sepia, fotografías en blanco y negro y calles empedradas a carteles a todo color y en versión digital y variedad de recintos. En 1912 la Feria de Septiembre era bien distinta. Se celebró del 8 al 12 de septiembre y el ferial estuvo ubicado en los jardines de Colón y paseo de las Vistillas, todo un referente a varias generaciones que crecieron con la Feria en este enclave.
JUAN VICENTE CÓRCOLES
Miércoles, 11 de mayo 2016, 09:08
El Ayuntamiento iliturgitano editó un programa que ha llegado a mis manos gracias a mi amigo Miguel López y por el que gracias a la ... conservación de esta publicación podemos comparar el ayer con el ahora de la Feria de Septiembre. Echar la vista atrás a las costumbres de antaño y compararla a la diversión de la que gozamos en la actualidad.
El 8 de septiembre fue un día grande. Era domingo, y comenzó con una Diana a cargo de la banda de Música. Por la tarde, se celebró una magnífica corrida de toros con seis astados de González Nandín para Machaquito y Regaterín. La entrada más cara, la de barrera, ocho pesetas y la más barata, la de sol, a tres pesetas. El día 9 hubo elevación de globos grotescos y, por la noche, el cielo se llenó de fuegos artificiales.
El Real Centro Filarmónico Cordobés que había obtenido importantes premios en Madrid, Oporto y Sevilla actuó el día 10. En la Plaza de Toros, a las 16:30 horas de la tarde, la música se hizo fiesta con los sones de la banda de música que interpretó jotas, zarzuela, valses, costando las entradas una peseta y 50 céntimos. El día 11 tuvo lugar una atracción singular. En el campo de aviación de la Puerta Madrid, donde hoy está ubicado el Parque de San Eufrasio, hubo 'sorprendentes vuelos' a cargo del aviador Benito F. Loygorri, piloto vizcaíno y pionero de la aviación española. Sin duda un evento de altos vuelos que haría la delicia tanto de pequeños como mayores.
El último de los días festivos fue una jornada intensa con elevación de globos grotescos y cinematógrafo público. Hubo bailes en las sociedades de recreo y rifas benéficas con grandes premios, así como veladas musicales mientras que en el Teatro Colón hubo circo ecuestre.
Mientras, la Feria de Ganado se celebró los días 8, 9 y 10 en «los egidos y terrenos inmediatos al Guadalquivir para facilidad de los abrevaderos». El programa especifica que los pabellones y casetas de sociedades estarán en el sitio de costumbre, pabellones y casetas «que hacen que esta feria esté considerada como una de las más elegantemente instaladas, encontrando en ella el público restaurantes esmeradamente servidos».
Es curioso cómo el ferrocarril servía para traer a los feriantes pues esos días había un servicio especial para viajeros en trenes ordinarios, uniendo los pueblos de Espeluy, Villanueva de la Reina, Arjonilla, Marmolejo, Villa del Río, Montoro, Pedro Abad, El Carpio, Villafranca, Alcolea y Córdoba. El precio del billete oscilaba entre 0, 45 céntimos, billete a Arjonilla como municipio más cercano, a 5,60 céntimos que costaba el de Córdoba.
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