Palabras con memoria y alma de mujer
Lo bueno si es breve, dos veces bueno. 73 palabras pueden servir, y mucho, para narrar la historia de la mujer. De una mujer o de cientos de ellas. De aquellas que han luchado y que han hecho posible que, olvido tras burla, paso tras tropiezo, cómo sus vidas se transformaban con pequeños grandes avances convirtiendo prohibiciones en metas, lágrimas en triunfos y frustraciones en deseos cumplidos abriendo puertas y despejando límites para quien vendría detrás de ellas.
IDEAL Andújar
Miércoles, 11 de mayo 2016, 08:48
Una andujareña, María José García Pérez, ha conseguido resumir dos siglos de historia de la mujer en la lucha por la igualdad, narrando una historia ... con corazón y lirismo que estremece y emociona. Una historia bastante reconocida por todos, la de tantas abuelas y madres con las que ha conseguido el primer premio del concurso microrelatos 'Mujer, ni más ni menos' organizado por la Oficina de Información en España del Parlamento Europeo con la colaboración de la Representación de la Comisión Europea en España, el Instituto de la Mujer y para la igualdad de Oportunidades, del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, y la Agencia Española de Cooperación Internacional.
De entre 800 relatos menores de 100 palabras presentados a concurso destacó el microrrelato 'Del XIX al XXI' de esta granadina de nacimiento pero andujareña durante 20 años, aunque ahora residente con su familia en Madrid. "Buceando por Internet encontré el concurso. Siempre me ha interesado el tema de la mujer. El plazo finalizaba en dos días y escribí el texto desde el móvil, tal cual", destaca María José.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer la institución europea organizó la primera edición de este certamen por los que se ha publicado los 34 relatos por la igualdad seleccionados. De manos de la eurodiputada, Iratxe García, recibió el premio en la sede del Parlamento Europeo en Madrid. Los textos debían ensalzar cómo a través de la educación se puede conseguir que las mujeres tomen conciencia individual de sus derechos y capacidades, adquieran recursos, ganen influencia como ciudadanas de pleno derecho.
Este certamen se sumó a las actividades de conmemoración del 20º aniversario de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, a la campaña global Beijing+20, promovida por ONU Mujeres. El segundo premio recayó en 'Cómo ha cambiado el cuento' de Beatriz Domínguez Palarea, canaria de 37 años y el tercero para el relato del cordobés de 46 años, Octavio Salazar Benítez 'Una pizarra propia".
"Qué cantidad de investigadoras, de ingenieros o de médicos se ha perdido el mundo por la falta de igualdad" indica esta educadora social que defiende la educación en casa y en la familia como principal pauta a seguir. "Si los niños crecen en un ambiente donde hay amor van a tener amor. Y si no lo tienen van a saber reaccionar". No es ajena a la escalofriante actualidad que incrementa el número de mujeres asesinadas a manos de sus parejas día tras día "siempre ha pasado pero antes no se oía. Algunos matrimonios eran por conveniencia, otras mujeres sufrían malos tratos y se callaban. Quiero pensar que con toda esta información nuestros hijos están preparados para luchar contra ello".
Desde pequeña escribía cuentos que nunca publicó. Su audiencia fueron sus sobrinos que con ganas de más pedían historias y después sus hijos Kirán y Roshni. Siempre en prosa María José siente debilidad por los relatos "me encanta la temática infantil, suscitar un interés en los niños, dejarles en suspense siempre con una moraleja".
Confiesa que está empezando algo "no se cuándo ni cómo terminara" aunque la temática, realidad novelada, tiene tintes de su infancia "una niña que no tiene temor a nada y sueña con tener una realidad diferente." No se es necesario lo material para ser feliz, es lo que quiero transmitir", resalta.
A sus 52 años deja atrás a Sejari, el pseudónimo con el que escribía sus primeras piezas para tomar nombre propio. Estilo, sentimiento y precisión, sin duda, no le faltan.
Del XIX al XXIMicrorrelato premiado:
Estoy tejiendo para mi nieta alas de amor infinito.Mi abuela creció sin madre y no le enseñaron a leer para evitar cartas con pretendientes.Mi madre lloró; no la dejaron acabar magisterio porque sus hermanos varones no querían estudiar y una mujer no podía ser más.Mi hermana y yo somos universitarias.Mi hija quiere ir a Marte.Mi nieta aún no existe, pero yo sigo tejiendo para ella alas sin fronteras.
Autora: María Jose García Pérez
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