Llamada de solidaridad para una familia con 4 hijos ciegos en Ecuador
Mientras que la solidaridad no distingue de límites fronterizos, acentos o tonos de piel, la pobreza y la exclusión social se concentran y se ceban con las zonas con menor desarrollo económico. Una realidad donde la discapacidad puede suponer, casi siempre, la reclusión más profunda. Historias con nombre propio que, al otro lado del charco, suponen todo un abismo y que aquí con la implicación de nuestro entorno más próximo suponen una meta fácil de alcanzar.
IDEAL Andújar
Miércoles, 11 de mayo 2016, 08:27
En Ecuador, en la provincia de Esmeralda, la familia Quintero Ayovi necesita ayuda para dejar atrás la zona rural de difícil accesibilidad donde actualmente reside ... para acceder a los recursos que ofrece una zona urbanizada. Cuatro de sus siete hijos cuentan con una enfermedad hereditaria que les otorga a ceguera al nacer. Meiser de 6 años, Teófilo de 11 y Javier de 21 son invidentes mientras que Fernando de 8 años, además, padece de diabetes, epilepsia y retraso mental.
El iliturgitano, Luis Fernando Criado, es el párroco y misionero que, desde hace 8 años, trabaja por la comunidad cristiana de Rocafuerte visitando comunidades, promoviendo la formación entre los jóvenes y aportando su ayuda a los discapacitados. «Estamos trabajando porque esta familia deje su ubicación actual muy inaccesible por una zona urbanizada para que puedan acceder a los recursos, sobre todo para los niños ciegos. El gobierno ha ofrecido a sufragar la construcción de la casa pero necesitamos fondos para un solar en el que ubicarla. Solo se necesitan unos 2.500 euros para realizarlo», apunta Criado que, además, es miembro de una fundación para la ayuda de personas con discapacidad.
Elena Valencia es la gerente de 'El Señor de Todos', la fundación que en esta zona se encarga de informar, contactar y servir de enlace con las personas con discapacidad que necesitan de una ayuda con los recursos de las administraciones. «Somos unos mediadores entre las ayudas y quienes lo necesitan. La fundación es un ejemplo de colaboración. Elena, también invidente, es de confesión evangélica mientras que yo católica pero eso no importa porque todos buscamos el mismo Dios», indica el religioso andujareño.
Luis Fernando Criado atiende personalmente alrededor de 50 aldeas, 6 de las cuales son grandes núcleos de población de 3.000 a 5.000 habitantes y el resto están diseminadas alrededor de la costa o en la selva de difícil acceso. La pesca del camarón es la principal actividad económica de la región junto con la venta de cacao y fruta.
«Mi compromiso con todos aquellos que deseen colaborar con esta causa es total. Mandaremos periódicamente los resultados para ser difundidos y que todos puedan comprobar en que se está convirtiendo su aportación». El número de cuenta de esta fundación para la realización de aportaciones para esta causa en particular es BBVA 0182 0148 86 0010038104.
Becas a los escolares y atención a las comunidades
A orillas de la costa de Rocafuerte en la provincia de Esmeraldas se encuentra la parroquia donde trabaja el párroco Luis Fernando Criado. Junto al templo cuenta con un colegio que recibe la implicación del Obispado de Jaén con la concesión de becas a los estudiantes. Desde el obispado se cubre la mitad de la pensión necesaria para cubir los gastos escolares, de 10 a 12 dólares mensuales. De un total de 1.000 alumnos se beca a 80. Además desde la parroquia se realizan talleres con jóvenes para promover la formación educativa, convivencias de jóvenes y adultos de la comunidad y cursos de líderes religiosos para establecer guías cristianos en aquellas poblaciones diseminadas en la selva.
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