El pastoreo y las explotaciones agrícolas propiciaron la llegada de fauna que en los últimos años se ha visto mermada

El pastoreo y las explotaciones agrícolas (principalmente de trigo) que realizaron los ganaderos mediada la década de 1990, propiciaron la llegada de animales muy variados a la serranía andujareña por lo que este enclave encierra una variada y prolija fauna, entre las que hay especies en peligro de extinción, por culpa del furtivismo y del descenso del pastoreo.

IDEAL Andújar

Miércoles, 11 de mayo 2016, 07:17

Así lo afirma uno de esos pastores, Leocadio Rueda, un testimonio viviente de la evolución de la sierra y referente para muchos estudiosos en temas ... medioambientales y en programas divulgativos y de televisión. "Los pastos y el ganado provocaron la venida de muchos animales como los venados, el lince, el gamo, pero por contra, los cazadores furtivos se engrandecían por matar un águila, un tejón, entre otros", explica Rueda, quien precisa que la labor de los agentes forestales y del Seprona atajaron esta práctica, aunque matiza que se dieron muchos permisos de caza a gente que no conocía, ni su sierra, ni su fauna. "Eso sí, a diferencia de los furtivos se hacían pasar por grandes cazadores, y esos son los que empezaron a eliminar la fauna de la sierra", asevera Leocadio.

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Poblaron la sierra el conejo, la perdiz, la paloma, la jineta, la garduña y las aves rapaces y carroñeras, "estas últimas recogían las bestias como los mulos que morían muy pronto de tanto trabajar y limpiaban la sierra porque se comían hasta el último hueso de los animales y aprovechaban el pelaje de las ovejas y de las vacas para construir sus nidos", relata este pastor, quien añade que el resto de los animales vivían de los pastos, por lo que se producía una importante cadena.

El descenso de la ganadería y de las explotaciones agrícolas ocasionaron la no venida de muchos de esos animales que ya no tienen comida, aunque han dejado como legado a un gran ramillete de especies en peligro de extinción que singularizan al Parque Natural Sierra de Andújar y una

actividad como las monterías, ya mejor reglada y que ha señalado al entorno como referente de la caza mayor.

Leocadio Rueda concreta que la calidad del pasto de los ganados atraía a los animales, que también motivaban la llegada de otros ejemplares que los engullían. "La oveja es la que mejor prepara el terreno, al contrario que la cierva, que arrasa con la vegetación, por lo que los propietarios de las fincas deben procurar su mantenimiento", conmina

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