Guerra de cifras

Pese a afirmar el alcalde Paco Huertas que, con su comparecencia, no entraba en guerra de herencias, meter el dedo en el ojo económico al portavoz de la oposición y anterior alcalde Jesús Estrella, era iniciar la batalla. Si además se le añade que, de esa comparecencia cada uno interpretó lo que quiso, más leña al fuego.

ISABEL RECA

Miércoles, 11 de mayo 2016, 07:39

El nuevo alcalde y su equipo no han "destapado" ni descubierto nada que antes de irse el anterior no pusiera sobre la mesa, aunque con ... las variantes del cristal, es decir, del cristal con el que se mira. La última comparecencia de Estrella fue sobre como dejaba, al día de irse, él y su equipo, las cuentas municipales, inversiones y demás. De ahí partió Huertas y el suyo. Además los nuevos no eran tan nuevos, sino que venían de la oposición que debían de saber o al menos conocer la realidad contable que ha ido saliendo, pleno tras pleno, salvo que no quisieran o no vieran lo que querían.

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La prueba está en que la cifra de deuda, los 40 millones, es la misma para uno que para otro, aunque con su matiz. Para Huertas la que le han dejado, para Estrella lo que queda pendiente después de pasar de los 51 que se encontró en 2003. Las demás cifras, al igual que esta, ha tratado el actual alcalde de exponerla con forme a sus intereses políticos. Normal, si tenemos en cuenta que antes lo hacían la crítica como oposición y ahora hay que justificarlas como gobierno que tiene que tirar de gastos e inversiones que en un mes han quedado paralizadas, algunas de trascendencia, como la del agua del Santuario, vísperas a la segunda concentración más numerosa del año, como es la Aparición, el 12 de Agosto. Y no digamos ya las obras de Casa de Cultura, que llega el invierno y andan "esturreados" los servicios por diferentes edificios públicos de la ciudad.

Aún así, el margen de los cien días de gobierno, está por llegar. Hasta aquí, la guerra, que si alguien se creyó que no iba a haber, se equivocó, no ha hecho nada más que empezar. La primera batalla, salida de uno y otro con sus armas económicas que han sido y son la basa con la que enfrentarse para justificar lo que se está dejando de hacer por parte de uno, y lo que se debería estar continuando, porque esta iniciado, por parte del otro. Quien pierde, por que ganar no gana, Andújar, una ciudad que no está para dar ni un paso atrás, ni siquiera para mirar atrás. Con mantener lo logrado, mejorar lo mejorable y sobre todo conseguir lo que hasta aquí no se había podido, con aquellas administraciones que nos daban la espalda, ganaríamos, de lo contrario mal empezamos.

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