La Hermandad de la Soledad cuenta con su cartel y su marcha procesional

Jorge Rodríguez Toribio ha sido este año el cartelista que ilustra la estación de penitencia de la Hermandad de la Soledad, que procesiona desconsolada y afligida en la noche del Viernes Santo, por el entorno silente de San Bartolomé.

JOSÉ C. GONZÁLEZ

Miércoles, 11 de mayo 2016, 08:08

Tras la presentación del cartel que tuvo lugar en el salón de actos de la residencia San Juan de Dios, el pianista y compositor Antonio Jesús Pareja, deleitó con un repertorio de marchas procesionales, como 'Reina de las Mercedes Coronada', 'Oh bendita estrella', o 'Procesión de Semana Santa en Sevilla', entre otras notas. También interpretó la marcha procesional 'Soledad iliturgitana' dedicada a dicha Hermandad y compuesta por el pianista .

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Al finalizar la presentación y el concierto de marchas procesionales, la banda sinfónica de Jaén, dirigida por el iliturgitano Juan Antonio García Mesas, interpretó unas marchas en el patio de la misma residencia. Dicha banda acompañará este año a la hermandad por las calles de Andújar, junto con el grupo musical de capilla.

El paso de la Virgen de la Soledad estrena este año las varas de presidencia realizadas en madera y orfebrería por el granadido Alberto Quirós Fernández y verá culminado su tallado de frontal del paso procesional. Esta talla está considerada como una de las obras de arte más importantes de la ciudad, porque se le encargó a uno de los mejores escultores de su época, Juan Martínez Montañés, por su valor artístico y por la gran representación del momento doloroso de María, compungida por la pérdida de su hijo.

Es una de las procesiones que destilan solera y tradición, porque la fundación de la cofradía data del año 1554 y fue el germen de la aparición al culto y devoción del Entierro de Jesucristo, aunque las raíces de la imagen de la Soledad cruzan senderos más intrincados de la historia al 1495, año en que llegan a la ciudad los Padres Mínimos de la Victoria de la Orden de San Francisco de Paula. Con ellos traen una imagen de la Virgen de los Ángeles, que procesionaba con las limosnas de los fieles en la noche del Viernes Santo. A esta talla se le conoció como 'La Solá', porque transitaba ya por las primeras estribaciones de la sierra, ya fuera de la ciudad. Esta cofradía tuvo sus momentos de mayor esplendor en los siglos XVII y XVIII.

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