La enseñanza
La Enseñanza no sólo ha sido noticia en estos días pasados por la aprobación de la polémica LOMCE o ley del ministro Wert sino que, a nivel local, lo ha sido por muchos otros motivos y por otros que debiera serlo. Así, y porque por alguno se ha de empezar a describir, los jóvenes bachiller del IES Jándula volvieron de Rotterdam (Holanda) con su "lince" plenos de satisfacción, demostrando que su grito de Sí, a la Tecnología tiene sentido. Que por cuarto año consecutivo, un centro de enseñanza de Bachiller consiga codearse con más de dos centenares de equipos de universidades y centros de formación es y debe ser un orgullo para la ciudad de Andújar y las empresas que, desde la primera vez creyeron, apostaron y apoyaron el proyecto.
ISABEL RECA
En segundo lugar, pero no menos importante y en otro campo de la Enseñanza, son ya doce la ediciones que el Concurso Matemático del mismo centro educativo, junto con la Sociedad Matemática Thales congrega a casi dos centenares de escolares de 6º de Primaria de la provincia jiennense y demuestra la forma ingeniosa de resolver cuestiones de esta área, tanto de forma individual como en grupo. Padres, profesores y alumnos se enganchan a una disciplina que antaño fuera odiosa y el "coco" del aprendizaje, para convertirse en lúdica. Algunos de los ganadores ya andan preguntando como continuar participando en modalidades de ESO. Sin embargo, y siempre existe un pero, resulta curioso que no terminan de engancharse, por lo que a participación se refiere, los centros escolares.
También la enseñanza de la Música en la modalidad de danza y baile flamenco vino a poner sobre la mesa, mejor dicho sobre el escenario, que Andújar tiene grandes valores. Fue Antonio González con su espectáculo "Tributo al Baile" con el que puso broche de oro, nunca mejor escrito, al galardón Rafael Romero "El Gallina" el que demostró ser un auténtico profesional tanto como bailaor, como profesor del Conservatorio Superior de Danza de Almería en la especialidad de Baile Flamenco. Un Teatro Principal abarrotado y puesto en pie aplaudiendo debería ser suficiente para reconocer a este maestro y su enseñanza del baile. Pero como en los dos casos anteriores y sin intentar ni querer hacer comparaciones, lo que se tiene claro es que este pueblo seguirá una y cien veces más mirando siempre para un mismo lado y sin reconocer que hay más cuestiones, las descritas, entre otras, a las que dedicar tiempo y dinero en difundir y potenciar y que más allá de la localidad se conozcan. Tenemos potencial, mucho y bueno.