Las lluvias generan inquietud e incertidumbre en la barriada de La Lagunilla
Las lluvias siembran la inquietud y el nerviosismo en 40 hogares de las calles Navas de Tolosa y Arapiles (incrustadas en la barriada de La Lagunilla), porque el agua siempre amenaza con inundar la zona y entrar en sus casas. Los motivos son variados y como explica uno de los vecinos afectados, Paulino Martínez, las tuberías no tienen capacidad de absorber el agua de la lluvia, (porque necesitan más dimensiones al formarse un tapón en la zona de la carretera) y las obras de un parque y de unas viviendas justo al lado, han provocado un desnivel que provoca que las aguas de la zona de la Avenida de la Plaza de Toros y de las calles cercanas como Gitanos, Los Negros, Las Laras y Jaén desemboquen en la zona, aprovechando la pendiente que se ha creado.
JOSÉ C. GONZÁLEZ
El agua vuelve hacia atrás
Martínez añade que el agua que va hacia el río vuelve hacia atrás y sale por las alcantarillas, "los bomberos se sienten impotentes, porque cuando abren las alcantarillas se encuentran con el agua que empieza a rebosar", señala. Su hijo Pedro, asevera que han sido objeto de un engaño.
El pasado mes de noviembre el agua entró en sus casas, ocasionando serio destrozos en algunas de ellas y mucho vecinos tuvieron que colocar chapas en sus puertas el pasado domingo por la noche con el agua caída, porque veían que el agua podría meterse de nuevo en sus casas.
Antonia Gascón, otra de las afectadas, dice sentirse engañada, porque recuerda que ya advirtieron a técnicos del ayuntamiento y a la empresa constructora de las casas, que debían de construirlas a la misma altura que la calle. "Aquí vinieron responsables del Ayuntamiento y técnicos a decirnos que esa no era la solución, pero no les dio la gana de comprender lo que les estábamos diciendo". Gascón remarca que muchas personas mayores están sufriendo la problemática de la entrada del agua en las casas.
Por otra parte, un grupo de vecinos de la calle Navas de Tolosa dicen sentirse discriminados, porque en un tramo de la calle les han colocado adoquines y nuevas farolas y en otra no. Piden que adecenten mejor el parque cercano con la adecuación de más zonas ajardinadas y añaden que los perros los llenan de excrementos y solicitan más vigilancia, para que no llene de suciedad el parque de La Lagunilla.