Equipo multidisciplinar Hospital Alto Guadalquivir: “Desde que existe un Programa de Educación de EPOC los pacientes controlan mejor su enfermedad”
Francisco Canales, María Concepción Nieto y Yolanda Padilla son uno de los ejemplos de los equipos multidisciplinares que existen en el Hospital Alto Guadalquivir. Él es especialista en Neumología y experto en capacitación avanzada en el tratamiento del asma bronquial. Ellas son enfermeras responsables de la consulta de pacientes con asma bronquial y enfermedad obstructiva crónica, lo que comúnmente se conoce como EPOC. Su trabajo conjunto y coordinado consiste en mejorar la calidad de vida de estos pacientes. Ellos mismos nos cuentan cómo lo consiguen.
IDEAL Andújar
P.- ¿Qué es la EPOC y el asma bronquial?
R.- La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el asma bronquial son dos enfermedades respiratorias claramente diferenciadas pero que tienen en común la presencia de inflamación, constricción y obstrucción de los bronquios, lo que dificulta la entrada del aire en los pulmones y su posterior salida al exterior. En el caso del asma esta dificultad al paso del aire es reversible mientras que en la EPOC no lo es de forma completa y está causada en la mayoría de los casos por la inhalación del humo del tabaco. Las personas que las padecen pueden presentar sensación de falta de aire (disnea), tos, expectoración e intolerancia para la realización de ejercicio o para realizar actividades cotidianas en los casos más severos (pasear, realizar las tareas del hogar, trabajar). Ambas enfermedades son crónicas y por lo tanto no se curan, sin embargo con un tratamiento correcto los pacientes pueden controlar sus síntomas y realizar una vida normal o con las menores limitaciones posibles evitando las continuas asistencias en urgencias y los ingresos hospitalarios recurrentes.
P.- Existen Programas de Educación Sanitaria para estos pacientes. ¿Qué utilidad tienen?
R.- En España aproximadamente el 10% de los adultos entre 40 y 80 años padecen EPOC y según la OMS (Organización Mundial de la Salud) es la cuarta causa de muerte en el mundo. Respecto al asma, el 5% de los adultos en España la padecen y la OMS estima que las muertes por esta enfermedad aumentarán casi un 20% en los próximos 10 años si no se toman medidas urgentes. La educación del paciente con EPOC en el contexto de un programa de rehabilitación respiratoria y del paciente asmático redunda en un mejor control de ambas enfermedades, reduciendo el riesgo de padecer una exacerbación y aumentando la calidad de vida de los pacientes. Por lo tanto, la educación forma parte indispensable del tratamiento integral de ambas enfermedades, reduciendo tanto los costes sanitarios directos (medicamentos, visitas médicas, ingresos hospitalarios, asistencias por urgencias) como los costes indirectos derivados de las bajas laborales, la pérdida de productividad o el deterioro de la actividad laboral.
P.- En el Hospital Alto Guadalquivir existe un Programa de Educación para pacientes de EPOC. ¿A qué personas va dirigido y cómo alguien entra a formar parte del mismo?
R.- Cuando en el Hospital Alto Guadalquivir detectamos a un paciente con EPOC o asma que presenta un mal control de su enfermedad, con síntomas limitantes o con asistencias por urgencias o ingresos hospitalarios frecuentes, debemos investigar cuáles son las causas de dicha falta de control. La mayoría de las veces se debe a la falta de conocimiento sobre su enfermedad, de la adherencia al tratamiento o a un mal uso de los medicamentos administrados por vía inhalada. Estos pacientes son detectados cuando se atienden de forma ambulatoria o en un ingreso hospitalario. Para que la educación sea eficaz tan sólo requiere del desarrollo de un acuerdo entre el enfermo y los profesionales sanitarios que permita al paciente mejorar sus conocimientos y poder asumir un papel importante en el manejo de su propia enfermedad. No hay limitación por edad o por gravedad de la enfermedad.
P.- ¿Desde cuándo se está desarrollando?
R.- El programa educativo para pacientes con EPOC se inició en nuestro hospital en el año 2008 tras comprobar, a través de un estudio llevado a cabo en pacientes hospitalizados por exacerbaciones de EPOC a lo largo del año 2007, que existía una importante falta de conocimientos por parte de los propios pacientes sobre la enfermedad que padecían, así como un mal manejo terapéutico debido al alto porcentaje de enfermos que olvidaban elementos básicos de su tratamiento como el uso correcto de los inhaladores o el consumo regular de éstos lo que provocaba que no adquiriesen un nivel de control adecuado. Era necesario implicar más al propio enfermo mediante la creación de un programa educativo que aumentara el grado de conocimiento sobre la EPOC y que permitiese al paciente adquirir las habilidades necesarias para poder realizar un correcto manejo terapéutico y poder detectar aquellos síntomas y signos que alertasen sobre un posible deterioro precoz de su situación clínica y actuar de forma anticipada a la llegada de una agudización grave.
P. Vamos a profundizar un poco más en él. ¿En qué consiste este programa?
R. Para lograr el objetivo que acabamos de comentar y así mejorar la calidad de vida de los pacientes con EPOC, neumólogos y enfermeras del Hospital Alto Guadalquivir establecimos un plan formativo consistente en intervenciones educativas individuales y grupales. Según el procedimiento, cuando el neumólogo detecta un caso de EPOC lo deriva a una consulta de enfermería especializada en la educación para pacientes con EPOC/Asma, donde a los pacientes se les realiza unos test de conocimientos de la enfermedad y otro sobre el manejo de los inhaladores que tienen prescritos. Tras conocer los resultados de estas pruebas, se realiza una intervención educativa individual que tiene como fin corregir todos los errores y dudas que el paciente pueda tener. Posteriormente se le cita para una charla teórico-práctica grupal mensual que pretende reforzar las nociones explicadas. Durante el año 2010, hemos incorporado progresivamente a dicha consulta los pacientes con asma bronquial, siendo en 2012 cuando hemos desarrollado plenamente un programa específico para pacientes asmáticos que conlleva la creación de un plan de automanejo escrito personalizado que incluye el uso de dispositivos de medición de pico de flujo, lo que requiere de una formación diferenciada. El objetivo es alcanzar el máximo control de su enfermedad y evitar en lo posible las asistencias urgentes y los ingresos hospitalarios recurrentes, lo que lleva a una mejora sustancial en la calidad de vida de estos pacientes. Este programa también consta de charlas grupales e individuales, al igual que el programa de pacientes con EPOC.
P.- ¿Podéis adelantar algunos resultados que hayáis observado en estas personas?
R.- Mediante la implementación del Programa Educativo para pacientes con EPOC/Asma bronquial en el Hospital Alto Guadalquivir hemos observado una importante mejora en el grado de conocimientos de los pacientes sobre su enfermedad. Comprenden y asumen que sus patologías son crónicas, manteniendo su tratamiento controlador de forma regular y no abandonándolo cuando creen encontrarse mejor. Además de mejorar la adhesión al tratamiento disminuyen el número de errores en la ejecución de la técnica de los diferentes tipos de dispositivos inhalados, consumen menos inhaladores de rescate y presentan un menor número de visitas a urgencias y de reingresos hospitalarios. En definitiva, consiguen un mayor grado de control.
P.- ¿Qué tipo de respuesta habéis encontrado en las personas que acuden a él, en cuanto a la adhesión al mismo y su seguimiento?
R.- En general hemos encontrado muy buena aceptación en los pacientes que acuden al programa. En pacientes con EPOC mayores y sin apoyo familiar es más difícil poder completar el programa a pesar de que son pacientes que necesitan con más preferencia este tipo de intervenciones educativas y es un problema, no sólo para el desarrollo de este tipo de programas, sino también para cualquier tipo de intervención sanitaria que se realiza en este grupo de pacientes. Hemos detectado en líneas generales una mayor implicación en los pacientes asmáticos sobre los que padecen EPOC en ciertos aspectos como por ejemplo en los que hacen referencia a las medidas de evitación de factores de riesgo como puede ser el abandono del consumo de tabaco y una mayor cooperación en el automanejo de su propia enfermedad.
P.- ¿Cuál es el futuro de esta actividad?
R.- Nuestro futuro es poder aumentar la captación de pacientes para continuar con nuestro programa de formación y en un futuro poner en marcha la Escuela de Pacientes que consiste en formar a pacientes con estas enfermedades que estén más capacitados e involucrados para educar a otros pacientes con la experiencia que les da el padecer la misma enfermedad. Nos gustaría en un futuro abordar a pacientes pediátricos con asma bronquial ya que entre el 5 y el 15 % de los niños en España la padecen y es fundamental potenciar la educación sanitaria en estas edades ya que permite prevenir futuras complicaciones derivadas de un mal control en estas etapas.