Se rueda
¡Silencio, se rueda¡ Esa debería ser la frase con la que iniciar las sesiones plenarias de la Corporación Municipal, al menos en Andújar, cuando hay cámaras de la televisión local presentes, y sino que se lo pregunten al alcalde al que le pudo el subconsciente, instándole, el jueves pasado, a los portavoces a que no se recrearan "una vez que no hay medios". Es que los demás, somos enteros, señoría.
ISABEL RECA
Anécdotas a parte, lo que no es de recibo es que, con tele local o sin ella, los grupos políticos y sus portavoces se conviertan en "parlamentarios locales" y acaben dedicando más tiempo en debatir, sino el "sexo de los ángeles", sí que cuestiones que por mucho que digan , insten o hagan llegar sus acuerdos al gobierno de la nación, ellos desde aquí vayan a solucionar, ni siquiera los vayan a escuchar. No se sabe si son conscientes, cuando los grupos políticos no gobiernan un Ayuntamiento y están en la oposición municipal y el gobierno local es del mismo signo que el nacional, que por mucho que aquí quieran enmendarles los Presupuestos Generales, para ello tienen sus respectivos grupos en el Congreso de Madrid. Y si encima, ni en Madrid ni en Andalucía, como le ocurre al PA, ganas de palabrería.
Son muchos, demasiados, diríamos los problemas que tiene por solucionar esta ciudad y sus habitantes, para que anden pidiendo un referéndum contra la medidas del gobierno central e incluso elecciones anticipadas. Más lógico sería que se pidiera, a quien corresponda, envíe euros para pagar, ya sean programas sociales, la Escuela de Música o invertir en la creación de las condiciones necesarias, para que emprendedores o empresarios les sea más fácil crear puestos de trabajo, en unos polígonos industriales, que pueden ser fuente de riqueza y no lo son por falta de inversión.
Cuando son las ideologías las que se ponen encima de la mesa o los intereses de partido, por encima de los intereses de los ciudadanos, banales son los debates y nulas las conclusiones o nulos los acuerdos. Que hay que pedir, luchar y exigir, por supuesto, pero para aquí y juntos. Las comparaciones son odiosas, pero ahí están nuestros vecinos linarenses, que seguro vuelven a conseguirlo, como, como sea, como les ocurrió en los años noventa y nosotros que nos alegramos, porque de paso, también hay vecinos nuestros que se benefician.