La compra-venta de casas de segunda mano alcanzan el 80% de las operaciones
La actual crisis económica ha determinado de una manera sustancial los métodos a la hora de adquirir la vivienda, en un municipio donde el sector de la construcción siempre ha gozado de una enorme tradición y ha estado muy ligado al sector de los servicios, que es una de las grandes fuentes de empleo en la ciudad. La venta de pisos de segunda mano acaparan el 80% de las operaciones inmobilarias, pero además se da una circunstancia, que éstas tienen que competir con los bancos, que también sacan a la venta con unas hipotecas más bajas de lo habitual las viviendas que son embargadas a las familias que no pueden hacer frente al pago de sus pisos, por la pérdida de poder adquisitivo, debido a la pérdida de su empleo.
JOSÉ C. GONZÁLEZ
Responsables de una agencia inmobiliaria que opera en la zona del monumento a la jamuga, indican que en su año y medio de funcionamiento han tramitado 400 solicitudes de personas que han vendido alguna de sus propiedades, como pisos, garajes o locales comerciales. Este hecho ha disparado la venta de los pisos de segunda mano que se sitúan entre los 35.000 y los 90.000 euros. Estos precios más asequibles han provocado que algunas de estas viviendas se paguen incluso al contado.
Las zonas escogidas por los compradores son la Corredera de Capuchinos y el entorno del Parque de San Eufrasio y de Emperador Adriano y Trajano, zona predilecta para los locales comerciales cuyo alquiler se sitúa alrededor de los 600 euros al mes. Estas operaciones mitigan los efectos del cierre de algunos locales comerciales del centro de la ciudad, (los que no son de propiedad, provocado por el bajón de las ventas) y de la escasísima venta de viviendas que se desarrollan en el centro de la ciudad.
Alquileres
Responsables de agencias inmobiliarias de la ciudad indican que con la crisis tampoco proliferan los alquileres de las viviendas. Sostienen que los arrendatarios observan con minuciosidad si la persona que va a alquilar el piso posee un suelo estable o un trabajo bien remunerado, y eso por desgracia, hoy en día no dan mucho circunstancias de este tipo.
Tanto desde las inmobilarias, como de los constructores y promotores se lamenta la ausencia de ventas de viviendas nuevas y de la puesta en marcha de nuevas promociones que están prácticamente paralizadas. Esta circunstancia ha hecho mucha mella en un sector como el de la construcción que en tiempos de bonanzas proporcionaba unos 2.000 empleos en la ciudad y alimentaban a industrias afines como la carpintería, la fontanería y los pintores, que han visto como ha descendido de una manera notable la actividad.
Sólo se salva la iniciativa de una inmobiliaria que ya ha vendido casi todos los pisos que han construido en la zona del antiguo hotel Don Pedro (un total de 16), así como los locales comerciales. La construcción de esta zona residencial y comercial será la antesala del levantamiento de un nuevo hotel, del que aún se desconoce del número de plazas del que dispondrá.